
La lista es larga, demasiado para una capital de provincia como la de Santa Cruz de Tenerife. Cada año, con la presentación de los presupuestos, hay proyectos que siempre aparecen en el listado de obras a concluir. Los propios ediles muchas veces muestran su resignación ante cuestiones que no avanzan, en unas ocasiones por las propias deficiencias en la gestión del Ayuntamiento, y, otras, porque se depende de otras administraciones para que se les dé el impulso definitivo. Si se trazara una línea imaginaria con las asignaturas pendientes que tiene Santa Cruz desde Anaga hasta el Suroeste, estaríamos hablando de más de una veintena de obras, proyectos, recuperaciones o como se quiera llamar, que se eternizan en el tiempo. Las Teresitas, Valleseco, Castillo de San Andrés, Paso Alto, Balneario, enlace puerto-ciudad, batería de San Francisco, recuperación de los terrenos de la Refinería, el Palacio de Carta, El Toscal, Templo Masónico, la Casa Siliuto, el Parque Cultural Viera y Clavijo, la Plaza de Toros, la antigua Facultad de Bellas Artes, el hotel de Añaza, el hospital de San Carlos o la tan polémica reurbanización de Miraflores.
Cada uno de los mandatos ha ido abordando estos temas con distintos anuncios que, se han quedado en eso, en anuncios. El actual alcalde, José Manuel Bermúdez, siempre ha defendido que durante sus primeros cuatro años al frente del Consistorio, el esfuerzo se centró en sacar al Ayuntamiento de la parálisis en la que se encontraba y que es en este segundo mandato cuando de verdad se empezará a ver la gestión de los proyectos. Sin embargo, la realidad es tozuda y ya sea por sentencias judiciales, impedimentos administrativos o falta de financiación, los mismos proyectos se repiten.
Sin duda, el caso de Las Teresitas, es el más sangrante. El lío judicial en el que se ha visto envuelto el frente de playa ha paralizado por completo su renovación. Esta misma semana un nuevo anuncio, la gestión de las obras por parte del Cabildo, pretendía dar “un nuevo impulso”. Sin embargo, dirimir la propiedad de los terrenos del frente de playa no será tarea fácil para el Cabildo. Derribar el mamotreto ha costado lo suyo, pero, finalmente, las palas lo han hecho añicos, aunque es más que probable que se siga hablando de él ante los “visos de ilegalidad” del concurso que adjudicó su demolición.
Justo al lado, Valleseco. La eterna promesa de una playa que, parece que el año que viene puede empezar a ser una realidad, aunque, como reconocía el concejal de Infraestructuras, José Alberto Díaz Estébanez, de momento, solo el Ayuntamiento ha puesto por escrito en sus presupuestos una partida de 600.000 euros. El Gobierno de Canarias y el Cabildo aún no han firmado nada.
El antiguo Balneario es otra de esas viejas glorias de la ciudad que se cae a pedazos; esta vez, la responsabilidad es del Gobierno de Canarias. Después de intervenir tras la caída de cascotes, vallar y prometer un millón de euros para su arreglo, la primera fase debía haber empezado antes de que se acabara el año. Todo parece indicar que, una vez más, se retrasará.
Si hablamos del enlace puerto-ciudad, el mensaje de acercar Santa Cruz al mar se ha repetido hasta la saciedad, pero lo cierto es que, casi diez años después, el Cabildo está licitando ahora la segunda fase, obra que, de todas formas, no va a abrir la ciudad al mar definitivamente porque falta la parte de la Autoridad Portuaria. Como el mismo alcalde ha lamentado más de una vez, “el puerto va muy lento”, tanto, que ni siquiera hay previsión de sacar a concurso las obras para acondicionar la marina y los locales comerciales.
En la batería de San Francisco, junto al Auditorio, parece que hay voluntad para que el año que viene se le dé el valor que realmente tiene: parte de la muralla hizo de Santa Cruz fuera la única Plaza Fuerte de Canarias en el siglo XVIII. Más al sur, está el hotel abandonado de Añaza. Un edificio que tiene orden de derribo y que es usado por los jóvenes para verdaderos juegos de muerte. Tras más de 40 años, no se ha logrado localizar a sus propietarios y tampoco ejecutar la sentencia.
Ya en el centro, además de El Toscal, que, literalmente se cae a pedazos, se encuentran inmuebles sobre los que a su vez se han venido repitiendo promesas de reforma como por ejemplo la Casa Siliuto. Hace ocho años se anunció que sería la Casa de la Juventud (Santa Cruz es el único municipio de Tenerife sin este espacio). En 2018 promete el Ayuntamiento que se concluirá la obra.
El Templo Masónico parece abocado a seguir el mismo camino. De momento, tras Urbanismo anular el concurso, no hay partida presupuestaria para que el área de Patrimonio del Ayuntamiento asuma el proyecto. Si se retoma la licitación en 2018, la partida saldrá del fondo común para redacción de proyectos. La Plaza de Toros, como informó ayer DIARIO DE AVISOS, es otro espacio que, con concurso de ideas y todo, ahí sigue, muriendo en pleno centro de la ciudad, sin saber hacia donde se mueve. De momento, según reconoce Urbanismo, la propuesta de convertirla en un espacio residencial y de ocio va para largo, entre otras cosas porque el PGO está anulado y el Plan Especial que define sus usos también está en los tribunales.
Pero si hay un proyecto que es el ejemplo por excelencia de las asignaturas pendientes de este Santa Cruz, ese es el Parque Viera y Clavijo. Después de que el Ayuntamiento denunciara el incumplimiento del convenio firmado con el Gobierno de Canarias, las negociaciones se han alargado más de dos años y aún no hay nada nuevo. De revisar el proyecto se ha pasado a encargar uno nuevo y a intentar el Gobierno de Canarias pagarlo con subvenciones anuales. El Consistorio quiere un compromiso con el total de la financiación.
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Las Teresitas
La urbanización de la playa lleva envuelta en líos judiciales y de competencias más de una década, que siguen sin aclararse. Las esperanzas ahora se han depositado en el Cabildo.
Balneario
El Gobierno de Canarias prometió iniciar la primera fase de su rehabilitación antes de final de año. Aún no hay ni dinero ni obra alguna para el que fuera uno de los sitios más populares.
Enlace puerto-ciudad
El concurso de ideas se abrió en 1997, buscando igualmente la mejor opción de integración entre el puerto y la ciudad. Todavía se siguen desarrollando obras.
Viera y Clavijo
A pesar de las denuncias, de los compromisos verbales, lo cierto es que no hay nada firmado para renovar el Parque Viera y Clavijo de la capital.
Templo Masónico
Anulada la licitación para redactar el proyecto de rehabilitación de este edificio único, ni siquiera hay partida propia para retomarlo en 2018.
Plaza de Toros
Languidece este céntrico espacio a la espera de que alguna de las múltiples propuestas se materialicen. La última es el Plan Especial de Los Hoteles.
