
Las cuentas son claras: si el Iberostar Tenerife gana todos los encuentros que va a afrontar en el Santiago Martín hasta el final de la primera vuelta (tres) estará presente en la próxima edición de la Copa del Rey. Eso para por ganar hoy, a partir de las 18.00 horas, un derbi en el que el estado de la enfermería de uno y otro club cobra especial importancia.
Mateusz Ponitka está recuperado de sus problemas de rodilla y jugará ante los amarillos. El pasado jueves entrenó junto al resto de sus compañeros y su lesión de rodilla forma ya parte del pasado. Ante Unicaja y Fuenlabrada no pareció notarse demasiado su baja, pero es un jugador clave dentro del entramado ofensivo canarista. El polaco es, básicamente, el mejor atacante del Iberostar.
O mucho cambian las cosas en las últimas horas o Albert Oliver será baja. Se desplazará junto al resto de sus compañeros hasta Tenerife, pero no forzará. La disputa próximamente del Last 16 de la Eurocup, así como la posibilidad de que su lesión se vea agravada, ha provocado que el propio jugador haya descartado su presencia. Solo si sus sensaciones son muy buenas a lo largo del día de hoy y si es muy necesario se vestiría de corto.
¿Es tan importante su baja? Sí, fundamentalmente porque es, hasta el momento, el mejor base con el que cuenta Luis Casimiro. Gal Mekel no ha acabado de encajar dentro del engranaje de su equipo y, sin Oliver, el entrenador del Herbalife Gran Canaria tiene que optar por un alero como Oriol Paulí para cubrir ese hueco. O Casimiro da muchos minutos al israelí o apuesta por repartirlos con un hombre fuera de su puesto, lo que supone un quebradero de cabeza para el técnico de Ciudad Real.
En casa y a domicilio
Los aurinegros solo han cedido en su pabellón ante Real Madrid y Valencia. Pese a que su inicio de temporada no fue el mejor en lo que a sensaciones se refiere, los resultados sí acompañaron, por lo que, contando solo lo jugado en casa, los de Fotis Katsikaris son novenos en una clasificación que lideraría el Herbalife (6-1).
Las cosas cambian de manera drástica a domicilio. El Herbalife solo ha ganado dos veces fuera del Gran Canaria Arena, firmando muy malas actuaciones como frente a Obradoiro y Real Madrid. Son esos malos resultados lejos de su casa el motivo principal de que los de Luis Casimiro sean sextos, con solo una victoria más que los de Fotis Katsikaris.
El Granca está clasificado por ser organizador, pero quiere ser cabeza de serie para no tener que cruzarse con equipos más potentes en el primer cruce. Su delicado calendario, con solo un partido en su pista, le complica mucho las cosas.
Dentro de todos esos cálculos que se llevan a cabo alrededor de las posibilidades coperas del Iberostar Tenerife, y que tienen que ver con este partido, hay que tener dos muy en cuenta. La primera es que si los grancanarios se quedan fuera de los ocho primeros puestos de la clasificación solo acudirían a la Copa los equipos comprendidos entre la primera y la séptima plaza. Además, con el cambio de sistema, será la diferencia general de puntos, y no los duelos directos, lo que decidirá en caso de empate el equipo que estaría clasificado para disputar esta competición.
Pero, más allá de hacer cálculos, en el vestuario canarista solo se tiene en mente tratar de ganar los cuatro encuentros que restan. “Quedar lo más arriba posible es clave”, reconocía Javier Beirán. Para ello es obligatorio conseguir hoy la victoria.
