
La integración en el Consorcio Insular de Servicios de La Palma, de los Bomberos Voluntarios, una de las prestaciones públicas más importantes de la Isla, se ha convertido en la asignatura pendiente y de reiterados suspensos por parte de los sucesivos grupos de Gobierno en el Cabildo. Lo que a priori pudiera parecer solo un trámite administrativo, condiciona la calidad de este servicio y la calidad de las condiciones de trabajo de los hombres y mujeres que cumplen en La Palma una labor social imprescindible, aquella a la que recurren los ciudadanos, los ayuntamientos y el Cabildo, cuando surge alguna emergencia.
La entrada de los bomberos voluntarios en el Consorcio Insular de Servicios supondría duplicar el presupuesto actual que ahora sufragan íntegramente las arcas de la institución insular. Se pasaría de los aproximadamente 500.000 euros anuales, a algo más de un millón de euros, eso sí con la participación económica de los 14 ayuntamientos palmeros.
Eso permitiría, según los datos facilitados por el responsable del cuerpo de Bomberos Voluntarios de La Palma, Germán Pérez, “mejorar una situación en precario en la que llevamos demasiado tiempo”. Explica que “nuestra situación es inestable y nuestros recursos insuficientes. Necesitamos más y mejor equipamiento, la renovación de nuestra envejecida flota de vehículos y el mantenimiento de los parques de bomberos”.
El Consorcio Insular de Servicios, cuyo presupuesto por valor de 2,6 millones de euros de cara al próximo año 2018 ya está aprobado, y que experimenta una crecimiento del 4,7% con respecto al de este año 2017, no contempla partida económica alguna para los Bomberos Voluntarios, cuya financiación sigue en manos únicamente del Cabildo, sin la participación financiera de las corporaciones locales.
Constituido en el año 2005, el Consorcio ha asumido servicios de gestión de residuos, pero no ha podido englobar otros de carácter insular ni cumplir las aspiraciones con objetivos es más amplios, gestionando otros tipos de servicios públicos.
De momento, lo que sí ha afronta el organismo es la gestión de los residuos en general, incluyendo los servicios de tratamiento de kas basuras y depuración de aguas residuales, además de la recogida de residuos sólidos urbanos y su transporte.
En el origen de la no integración de los Bomberos Voluntarios en el Consorcio se encuentra una serie de errores administrativos que desde el Partido Popular califican como “grave” dado que “no se puede hacer inventario de los bienes inmuebles de los bomberos voluntarios porque para empezar los parques en los que prestan sus servicios no están ni siquiera declarados como obra nueva, lo que condiciona establecer un concurso público”.
