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la laguna

Los jóvenes aprenden a hablar al revés

La Asociación de Vecinos del Casco de La Laguna promueve un encuentro para que alumnos del Cabrera Pinto conozcan la tradición del ‘al verres’
Los ponentes, con los alumnos del Cabrera Pinto que participaron en el encuentro. Foto Cedida
Los ponentes, con los alumnos del Cabrera Pinto que participaron en el encuentro. Foto Cedida

Entre la década de los 20 e inicios de los años 60 del pasado siglo, se practicaba en La Laguna un curioso tipo de habla, pensada para despistar al oyente y ocultar los mensajes, conocida como al verres o al vesre y que se caracterizaba por que sus interlocutores hablaban poniendo al revés las sílabas. Hoy en día, aún quedan unos pocos que hablan al verres, pero es una tradición que se está perdiendo y que cada vez conoce menos gente.

Por este motivo, desde la Asociación de Vecinos del Casco de La Laguna se propusieron realizar acciones para que “ese patrimonio intangible, que son tradiciones, leyendas, costumbres… no se pierda”, para lo que es fundamental su traspaso a las futuras generaciones. “La Barbería de Fariña, donde se practicaba, ya cerró, y ahora mismo hay una promoción de gente de entre 60 y 70 años que aún lo habla, pero que cuando desaparezca, si no se ha recogido y difundido, posiblemente desaparecerá”, explicó el presidente de la asociación, Pablo Reyes.

Por ello, ayer realizaron un encuentro con una treintena de alumnos de la asignatura de Técnicas de Comunicación de 2º de la ESO del lagunero Instituto Cabrera Pinto, en el que participaron varios ponentes y “llevamos alguna grabación de Falo Perera, gente de La Laguna de aquella época que hablaba al verres”, indicó Reyes. “Les explicamos la necesidad de conservar ese patrimonio -añadió- y les dimos una explicación sobre lo que suponía el al verres en La Laguna, cómo había surgido, les contamos de la barbería Fariña… Y luego comenzamos a hablar al verres y se empezaron a entusiasmar, y hasta fuimos capaces de hacer al verres un trozo del villancico Alegría, Alegría”. “Nos llevamos una grata sorpresa”, enfatizó. Tanto les gustó a los alumnos, que ahora van a trabajar más el tema para, dentro de unos meses, intentar que sean ellos mismos quienes se lo expliquen a sus compañeros de otras clases de su instituto.

Esta charla se ha realizado en el marco de los actos programados por el XVIII aniversario del título de Patrimonio de la Humanidad, pero “nos gustaría poder hacerlo en más institutos”, apuntó Pablo Reyes. “Hay mucho patrimonio que forma parte de nuestra idiosincrasia y no podemos permitir que se pierda”, enfatizó.

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