
El sendero de Marcos y Corderos, uno de los espacios más emblemáticos de la red de senderos de la Isla y el punto con mayor número de visitas registradas de La Palma, solo por debajo del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, permanece cerrado desde la última semana de octubre por los desprendimientos causados por las fuertes precipitaciones.
Uno de los tramos del sendero apenas conserva unos centimentos de ancho, por lo que su uso está prohibido en tanto no se ejcute un proyecto que la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo palmero encargará esta misma semana, una vez han localizado a una empresa especializada en trabajos verticales que ayer mismo visitaba la zona en compañía de técnicos del departamento insular de Medio Ambiente.
El consejero responsable de ese departamento, el nacionalista Juan Manuel González Luis, explicó que “para nosotros este es un tema prioritario, en el que estamos trabajando desde que se produjeron los desprendimientos pero para el que se requiere, después de la limpieza llevada a cabo por la empresa pública Tragsa, una intervención especializada con todas las garantías de seguridad en una zona tan compleja para reconstruir un tramo del sendero, que apenas conserva unos centímentros de su ancho original”.
Desde el Cabildo desconcen aún el coste de estos trabajos, así como el período temporal que pasará antes de que pueda producirse la reapertura del sendero, pero el consejero, Juan Manuel González Luis, asegura que “ntentaremos que los tiempos no se alarguen para reabrir este sendero; somos conscientes de la importancia que tiene pero nos corresponde garantizar la seguridad tanto en la ejecución de los trabajos, con personal especializado, como a la hora de reabrirlo al uso de los visitantes”.
Este es el desprendimiento más importante que se ha producido como consecuencia de las lluvias en los últimos años en Marcos y Corderos. Los servicios de Infraestructuras y Medio Ambiente del Cabildo de La Palma han actuado en distintos momentos de los últimos años en la zona, siempre después de precipitaciones intensas. La última de ellas fue en 2015, cuando se acometierion trabajos de reparación de la vía de acceso a este sendero, uno de los más transitados de la red insular de senderos de La Palma.
