
El juzgado ha denegado al Ayuntamiento de Santa Cruz la aplicación de medidas provisonalísimas en la denuncia presentada contra el Cabildo de Tenerife por paralizar una obra en Puerta Canseco, 23. Estas medidas solicitadas pretendían que se permitiera continuar con el derribo iniciado por el promotor de la obra y que llevó al área insular de Patrimonio Histórico a paralizar la intervención para “defender” los valores patrimoniales que sostiene el área tiene este inmueble en la manzana de Miraflores.
Así lo confirmó ayer a DIARIO DE AVISOS la consejera insular de Patrimonio Histórico, Josefa Mesa. “Ellos pidieron medidas provisionalísimas para seguir derribando y sortear la paralización pero el juzgado les ha dicho que no”. Según avanzó la consejera, una vez que el juzgado denegó esta petición, que se aplica en situaciones de especial urgencia y sin que haya obligación de oír a la otra parte, ahora, el Ayuntamiento solicita la aplicación de medidas provisionales, en cuyo caso sí que es necesario escuchar lo que tiene que decir la otra parte. “Ahora han pedido medidas provisionales, por lo que ya nos han citado a nosotros para que aleguemos y una vez hecho estaremos a expensas de lo que decida el juez”, explicó Mesa. “No sabemos los argumentos que van a esgrimir para justificar seguir con el derribo”, añadió la consejera insular.
Daños patrimoniales
El promotor de la obra también ha presentado un recurso de alzada ante el Cabildo por la paralización de la obra. En ese recurso, se advierte del riesgo de derrumbe que la edificación podría sufrir por la paralización de una obra ya iniciada. Ante esta afirmación Patrimonio Histórico inspeccionó la obra para concluir que, efectivamente, lo que queda de la fachada debía ser apuntalada. Y es que el informe constata que la demolición iniciada ha destruido parte de los valores patrimoniales del edificio. Concretamente se señala en el citado informe al que ha tenido acceso DIARIO DE AVISOS que, “respecto a los valores patrimoniales que el inmueble pudiera conservar, dada la intervención de demolición llevada a cabo, se observa que conforme a lo que se ha podido determinar desde el exterior han desaparecido todos los elementos interiores que pudieran tener valor patrimonial histórico o arquitectónico”.
En cuanto a la fachada, añaden que, “únicamente se conserva la planta baja con su carpintería de huecos y parte del cerramiento de la planta alta, pudiéndose apreciar que todavía se conservan, en estado precario de estabilidad , parte de la carpintería de huecos de la planta alta ( sin cerramiento en la mitad de su altura) y el balcón de su forja.
Mesa defiende que la defensa de las cinco fachadas que existen en la manzana de Miraflores obedecen al valor que los expertos le atribuyen. Recuerda que responden a un estilo ecléctico, “que viene recogido en distintas publicaciones de expertos e incluso libros que ha editado el propio Ayuntamiento de Santa Cruz”.
“Estas publicaciones -continúan- recogen valores arquitectónicos de esos inmuebles y por eso se incide en que se preserven, no solo por quién las haya hecho, que no todo lo que hace un arquitecto es bueno, sino porque los expertos consideran que reúne esos valores”. La consejera además recuerda que “ni siquiera estamos valorando el interior de estos edificios, que no se han podido preservar de manera interior”. Insiste Mesa que la protección de la fachada que pide no afecta al proyecto urbanístico previsto en la zona.
