
La consejera de Bienestar Social del Cabildo palmero, Jovita Monterrey, deja claro que “los 13 ancianos que no han sido recogidos por sus familiares en el Hospital General de La Palma no están abandonados, están atendidos; todos los casos son distintos, y en todos concurren situaciones sociales y familiares concretas y complejas”. Asegura Monterrey en declaraciones a este periódico que “hay que lanzar un mensaje claro: en primer lugar esos ancianos están atendidos, en segundo lugar, la puerta de entrada a un centro sociosanitario no es el Hospital General de La Palma, hay una lista de espera y se respeta y se atienden todos los casos estudiándolos uno por uno”.
La máxima responsable en materia sociosanitaria en La Palma en su segunda legislatura, asegura que “este es un problema que no solo se da en La Palma, ocurre en todos los hospitales de Canarias y está claro que se trata de un fenómeno social condicionado por varias razones, entre otras el envejecimiento de la población, el alzheimer como una epidemia entre nuestros mayores y las circunstancias sociales, económicas y de otra índole de las familias. Este es un tema que debe abordar con seriedad y rigurosidad la Comunidad Autónoma y el Estado”.
Por parte del Ministerio Fiscal en La Palma, existe cierta coincidencia con el argumentario de la consejera a la hora de señalar que “no hay ningún caso semejante a otro, cada caso es individual y hay que estudiarlo no dentro de una generalidad, sino desde su singularidad”. Así lo asegura el Fiscal Jefe de La Palma, Francisco Vidal Beneyto, quien recuerda que “el pasado año se nos informó de dos casos de un posible abandono en el Hospital General de La Palma y se abrió un expediente y se llevó a cabo la correspondiente investigación, pero en ninguna de los casos había elementos suficientes para presentar una denuncia”.
Aunque el Hospital puede actuar advirtiendo a los familiares de la posible reclamación económica por la vía civil, como así ha ocurrido en varias ocasiones, la interposición de una denuncia por parte de la Fiscalía debe poder demostrar si efectivamente se trata de un caso de abandono tipificado en el artículo 226.1 del Código Penal. “Lo cierto – aseguraron fuentes jurídicas a este periódico- es que no es lo mismo abandonar a un anciano en una gasolinera que no recogerlo del Hospital tras recibir el alta médica”.
Testimonio
Inmaculada, con 65 años de edad y con una madre de 85 años muy enferma residente en Breña Baja, criticó la situación de muchos ancianos “por la falta de plazas públicas y privadas de residencia para mayores en La Palma”. Inmaculada, que reside en La Orotava y que está siendo tratada por un cáncer de pecho y que se ve imposibilitada para estar de forma permanente junto a su madre, quien ha pasado a ser un persona dependiente, relata los esfuerzos de ella y de su hermana por conseguir que su madre se mantenga en una situación de dignidad y bienestar hasta el último momento.
