La previa del Tenerife-Barcelona B está marcada por el match ball que se juega José Luis Martí esta tarde. Un mal resultado y una reacción airada de la afición tinerfeña podrían acarrear la destitución del técnico balear. Miguel Concepción regresó a la Isla muy decepcionado después de ver al equipo en La Romareda y se prometió que no permitiría que el equipo tire por la borda la temporada cuando solo se ha jugado la mitad. El presidente tiene claro que el cambio de preparador sería necesario en caso de que los blanquiazules pierdan ante el Barcelona B, un equipo confeccionado a base de talonario, pero que deambula por la zona caliente de la clasificación. El conjunto catalán se halla actualmente en puestos de descenso, a cinco puntos de la salvación.
La visita del filial culé sirve para que Anthony Lozano regrese a la Isla. El Choco vuelve al estadio que fue el suyo durante dos temporadas. Lozano es un fijo en las formaciones iniciales del filial blaugrana, dado que ha participado en 18 de los 22 encuentros que disputados hasta la fecha. Lleva anotados cuatro goles, una cifra muy por debajo de lo que se esperaba de él cuando el club catalán decidió contratarlo. En el Tenerife marcó 20 goles.
Pero el Choco es historia en el Tenerife y para el Barcelona B es un jugador de capa caída. Lo que realmente le preocupa, y ocupa, a Martí son sus pupilos. Esta que acaba ha sido una semana marcada, una vez más, por las lesiones y ausencias.
Las bajas de Juan Villar y Samuele Longo están confirmadas, mientras que Aitor Sanz se ha estado reservando toda la semana para no empeorar de la sobrecarga muscular que padece. Lo normal es que juegue en el once inicial, al igual que Juan Carlos, que durante la semana ha sufrido problemas intestinales. Pero estos dos casos no son los más llamativos. Sin duda que el Aveldaño llama más la atención. El defensa iba a perderse, en principio, las dos próximas semanas de competición por un problema en un hombro, pero el central no quiere perderse ni un partido más y ayudar al equipo, por lo que podrá ser alineado junto a Carlos Ruiz, uno de los jugadores que se recupera para este partido, después de haber cumplido sanción. Igual pasa con Raúl Cámara y Víctor Casadesús.
Una de las grandes dudas que presenta el partido en su previa es la manera que impondrá Martí para afrontarla. El mallorquín quiere robar la pelota en la zona de creación, por lo que podría repetir con Vitolo, Bryan Acosta y Aitor Sanz en el centro del campo. Así dispondría de contragolpes rápidos. Suso y Juan Carlos, por las bandas, son los encargados de este cometido, apoyados, obviamente, por Malbasic, que será la referencia ofensiva del equipo ante la ausencia de Longo.
Mientras, el Barcelona B, decimonoveno a cinco puntos de la permanencia y en caída libre tras encadenar cuatro partidos sin conocer la victoria, buscará en Tenerife sumar tres puntos que serían claves en su objetivo por salir de las posiciones de descenso de LaLiga 1/2/3.

