
El Comité Científico de Evaluación y Seguimiento de Fenómenos Volcánicos del Pevolca analizó la actividad sísmica experimentada en la isla de La Palma e hicieron “un pronóstico de evolución que aleja las posibilidades de que se produzca una erupción volcánica en la Isla a corto plazo”. Sobre las causas de esta nueva reactivación de la actividad sísmica apuntan a “una nueva entrada de material magmático de bajo volumen y a gran profundidad”.
Una intrusión magmática que fue también el origen de los enjambres producidos en La Palma el pasado mes de octubre. Según los datos aportados al término de la reunión, desde el pasado 10 de febrero, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) lleva detectados 928 movimientos sísmicos en La Palma y su entorno, la mayor parte de muy baja intensidad, y ha localizado 85 de ellos, con una profundidad de entre 25 y 30 kilómetros, que no han sido sentidos por la población.
La directora del IGN, María José Blanco, manifestó tras la reunión del Comité Científico del Pevolca (Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias), que se prolongó por más de dos horas y media, que este fenómeno vivido en La Palma “acompaña a islas activas”, según recoge Europa Press. Añadió que desde el IGN se hace “seguimiento y vigilancia” y cualquier signo de actividad es detectado, como ha ocurrido ahora, si bien aún es solo de tipo sísmico y geoquímico porque no se ven deformaciones en la superficie.
“Vivimos en un archipiélago activo y se nos había olvidado hasta la erupción de El Hierro”, señaló Blanco, subrayando a la vez que en la Isla del Meridiano hubo procesos sísmicos mucho más intensos y finalmente “no hubo nada en la superficie”. En cualquier caso, la máxima responsable del IGN en Canarias señaló que se podría esperar algún tipo de erupción si el magma se acelera, pero “está muy lejos”, a unos 30 kilómetros.
La viceconsejera de Medio Ambiente, Blanca Pérez, que presidió la Comisión, indicó que este repunte sísmico está a más profundidad que el del año pasado y resaltó que se trata de “episodios normales pero no habituales”, de ahí que desde el Gobierno de Canarias se mantenga la vigilancia. “La Palma está más vigilada que nunca”, añadió.
En la reunión participaron además representantes de la Administración General del Estado, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Instituto Volcanológico de Canarias, el Geológico y Minero de España, la Agencia Estatal de Meteorología, el Instituto Español de Oceanografía y especialistas de las dos universidades.
