
Los Llanos de Aridane va a acelerar el desarrollo de Puerto Naos, a través del mecanismo de Planificación Singular Turístico, amparado en la Ley del Suelo. Para ello, el pleno de la Corporación dio ayer luz verde a la reclasificación del suelo rústico común como urbanizable sectorizado, que es uno de los pasos previos para la tramitación de este instrumento de planificación turística, que va a permitir el desarrollo de este espacio sin tener que esperar por la aprobación del planeamiento municipal. Un documento que, según avanzó el concejal de Urbanismo, Manuel Perera, podría estar aprobado, “si todo va bien”, a finales de este año.
Cabe recordar que el Plan General de Ordenación de Los Llanos de Aridane de 2010 fue anulado por una sentencia del Tribunal Supremo, que dejó también bloqueado el desarrollo de este enclave turístico del municipio, cuya ordenación estaba prácticamente lista para su aprobación cuando se produjo el fallo judicial.
Ahora, con la nueva Ley del Suelo, este instrumento de planificación permite agilizar los trámites para la ordenación de un espacio, que por su interés estratégico en la isla desde el punto de vista turístico, posee un carácter supramunicipal, y no precisa por tanto del Plan General para su desarrollo, aunque lo que se defina en este documento sí se incorporará en el planeamiento.
Manuel Perera señaló que la planificación turística de esta zona del municipio estaba muy avanzada y negociada incluso con los propietarios de los terrenos afectados justo antes de que se produjera la anulación del planeamiento por la Justicia.
Ahora será este nuevo documento el que defina el modelo de desarrollo turístico que se va a implantar en Puerto Naos, donde estaba prevista la creación de unas 2.200 camas más, que se sumarán a la oferta alojativa. “Aunque nosotros tengamos una idea, tendrá que ser este documento el que lo defina”, añadió el concejal.
El espacio de desarrollo turístico de Puerto Naos corresponde al suelo de la zona sur de este enclave en la costa de Los Llanos de Aridane, concretamente entre las instalaciones del Hotel Sol y el límite con el Espacio Natural Protegido de El Remo, que está justo antes de llegar al Charco Verde.
