
Durante mucho tiempo, todo lo que rodeó al Parque Marítimo de Santa Cruz estuvo contaminado, y no solo por la gran montaña de basura que finalmente se ha convertido en un ejemplo de recuperación medioambiental, sino por los escándalos que hicieron del espacio de piscinas un lugar poco recomendable. Después de años de intentar remontar el vuelo, la sociedad que gestiona el complejo de piscinas y el Palmetum, afronta un 2018 decisivo, o al menos, así lo ve el presidente del consejo de administración de Parque Marítimo S.A, el concejal de Promoción Económica de Santa Cruz, Alfonso Cabello. El edil no niega los malos años en los que, admite, “se llegó a perder el norte”. “El destino de esta ubicación nunca tuvo que ser ni el de una gran sala de fiestas ni el de una discoteca al aire libre. La finalidad de este entorno es ser un recurso turístico, de reclamo para la ciudad y zona de esparcimiento para las personas de Santa Cruz”, defiende. Y eso es lo que, precisamente, quiere lograr este año, una vez que se haya aprobado el Plan Especial del Parque Marítimo, el mismo que le va a permitir convertir el eje Auditorio-Palmetum en uno de los mayores reclamos para disfrutar del ocio y el tiempo libre.
La forma de conseguirlo es reconvertir la entrada al Palmetum, “un lugar que ahora no es nada atractivo”, en un espacio de esparcimiento para vecinos y visitantes. “Ya hemos encargado un proyecto básico para transformar este lugar”, cuenta en exclusiva a DIARIO DE AVISOS. “En principio mantendremos una zona de parking que estará acompañada de otra de restauración. Habrá tres restaurantes con mesas compartidas por los tres establecimientos que también se repartirán los gastos de mantenimiento. Se colocarán uno o dos parques infantiles muy potentes y además habrá espacio para elementos biosaludables y puede que una zona de calistenia”, detalla el edil.
El objetivo no es otro que convertir el eje del Auditorio-Palmetum “en un lugar en el que se salga a practicar deportes como el running, el ciclismo o simplemente a pasear”. “Entendemos que el enfoque del Palmetum es desagradable a la llegada. Estudiamos distintos jardines botánicos internacionales y vimos que todos contaban con una zona de transición que en este caso está pensada para que genere ingresos a la sociedad”. Porque, como era de esperar, los distintos espacios de restauración se adjudicarán mediante concesión. “Habrá un sitio de helados, de comida rápida, refrescos, todos bajo concesión, y todo eso es posible con el Plan Especial, sin modificar nada de lo que venía en el documento consensuado con los vecinos”, aclara Cabello.
El coste de este acondicionamiento será de algo más de un millón de euros y el objetivo, admite Cabello, además de convertir la entrada al Palmetum en un espacio atractivo, en el que además habrá muros vegetales que irán abriendo el paso hacia el jardín botánico, es “generar ingresos para que la sociedad sea viable”. Y es que, insiste el edil de Promoción Económica en que, “Parque Marítimo es una sociedad pública que presta un servicio público pero que no recibe ni un euro público. Nuestra supervivencia depende exclusivamente de nuestros ingresos”.
Unos ingresos que este año han sido récord y que gracias a ellos, por primera vez desde su creación, “hemos logrado un beneficio operativo positivo”. Esto quiere decir que han dejado de tener pérdidas por la actividad desarrollada. “Nuestros ingresos provienen de la venta de entradas, de las concesiones de los locales que están en el interior del parque y de los eventos que se realizan como convenciones, presentaciones o almuerzos”, aclara Cabello.
“Parque Marítimo es una sociedad en la que, hasta este año, no había habido beneficios. Es cierto que hay otro año, el 2014, en el que también hubo beneficios pero se debieron a una sentencia que obligó a un concesionario (Luis Gil) a ingresar más de un millón de euros. Eso fue un ingreso atípico que nos proporcionó un beneficio de unos 500.000 euros pero no obedecía a la operativa”, aclara.
Resultados
Según las cuentas aportadas por la sociedad, en 2012 la cifra de negocio fue de 967.000 euros mientras que el resultado económico fue de unas pérdidas de 55.000. En 2013 aumentó la cifra de negocio (797.000) y también las pérdidas (96.199). En 2014, cuando se produjo el ingreso atípico, el negocio creció hasta los 983.000 euros y el beneficio fue de 500.000. Un año después los ingresos descendieron hasta los 853.000 euros y las pérdidas se situaron en 249.000. “Esta cifra obedece al cambio de rumbo que se impelió a la sociedad”, defiende Cabello, que, aclara que, “las inversiones de 2014 y 2015 se imputaron a 2015 y por eso da esa cifra”. En 2016 las pérdidas fueron de 45.000 euros y por fin en 2017, la cifra de negocio supera los 1,1 millones y los beneficios son de 34.000 euros.
Las pregunta es qué pasó en 2017. Una respuesta quizá curiosa pero que a Parque Marítimo le ha supuesto una alegría: “la crisis de las microalgas y los días de sol, que fueron muchos en 2017 y eso atrae gente”.
Admite Cabello que la sociedad “se dejó languidecer hasta el ridículo y nos vimos obligados en 2014-2015 a hacer una fuerte inversión. Hubo una época en la que se generó mucho ruido en torno a la sociedad y a nadie le apetecía hacer nada, ni siquiera invertir porque no se sabía que iba a pasar”.
Defiende el edil que, su papel, ahora, no es otro que, “hacer que Parque Marítimo sea entendido como algo que aporta valor a la ciudad y dentro de las administraciones también. Ahora es normal que vengan eventos de empresas y utilicemos este espacio de promoción de la Isla sin convertirlo en una discoteca y que eso no chirríe en la ciudadanía”.
