
El Atlético de Madrid se le sigue atragantando a la UD Granadilla Tenerife Egatesa que se vio superado a lo largo y ancho de los noventa minutos, por un líder que dio un golpe sobre la mesa (0-4).
Desde el primer minuto se torcieron las cosas para las de Ayala, ya que la internacional Sonia Bermúdez remataba de disparo cruzado lejos del alcance de Pili González.
Este gol tan tempranero lo acusó el equipo tinerfeño que volvió a ver perforada su portería en el minuto 17, tras un espléndido cabezazo de Esther González. Por si esto fuera poco, la sentencia llegó tres minutos más tarde con el 0-3, tras una cesión errónea de Cindy García a su guardameta Pili, que aprovechó Amanda Sampedro para anotar a placer.
El Granadilla Egatesa intentó, sobre todo a balón parado, acortar distancias pero la defensa colchonera impuso su poderío. Solo un centro chut de María Estella se estrelló en el palo ante la pasividad de Lola Gallardo. Con el 0-3 se llegó al descanso.
En la reanudación, el Granadilla Egatesa salió con mayor empuje sobre el marco del Atlético, con un cabezazo de María Estella, la mejor de las tinerfeñas ayer, y una incursión de Eva Llamas que se dejó caer dentro del área tras sentir un mínimo contacto con una rival. No fue penalti pese a las protestas de la jugadora catalana.
Llegaron los cambios en ambos equipos, pero al Granadilla le salió muy caro, ya que la marfileña Kokito que había entrado por María José, fue expulsada once minutos después por intentar agredir a Marta Corredera, que también mereció el camino de los vestuarios por un pisoton que no vio la árbitro en la misma acción.
Todo iba en contra de las tinerfeñas, que incluso le anularon un gol en propia puerta de la francesa Aurelie Kacy por fuera de juego de María Estella.
La puntilla llegó en el tiempo de prolongación con el definitivo 0-4. La delantera suiza Viola Calligaris se encontró con un rechace dentro del área para marcar por alto y sin oposición.
Por desgracia no se pudo ver la mejor versión de un Granadilla que seguirá cuarto en la clasificación, ante un rocoso Atlético de Madrid que dejó su impronta de líder en un campo de La Palmera que lució sus mejores galas.
