Addoor Sticky
danza

Sara Baras: “No he pensado en bajarme de los escenarios, me siento fuerte y mi baile es mejor ahora que antes”

La embajadora de la marca España y Premio Nacional de Danza llegará a Tenerife los días 13 y 14 del próximo mes de mayo para actuar ante su público en el Auditorio de Tenerife
Imagen del espectáculo ‘Sombras’. | DA

Sara Baras cumple 20 años al frente de la compañía que lleva su nombre, Ballet Flamenco Sara Baras, y ha querido celebrarlo con el espectáculo Sombras. Una función que conjuga en escena y de la manera más brillante, lo moderno y lo actual, y cuyo hilo conductor es La Farruca, un baile que ha acompañado a la polifacética artista gaditana y con el que ha cosechado innumerables éxitos. La embajadora de la marca España y Premio Nacional de Danza llegará a Tenerife los días 13 y 14 del próximo mes de mayo para actuar ante su público en el Auditorio de Tenerife.

– Ya lleva unos meses rodando con Sombras por España. ¿Cómo ha sido el recibimiento?

“Pues la verdad que buenísimo. Cuando vas a estrenar una obra tienes como el miedo de ver lo que va a pasar, pero otra vez más hay que darle gracias al público porque la acogida con esta obra está siendo preciosa”.

– ¿Cómo definiría Sombras?

“Sombras es el resultado de los 20 años de historia de mi compañía. Realmente hemos querido celebrar este aniversario pero sin repetir coreografías o personajes que nos han marcado mucho. Hemos elegido la farruca, que la primera vez que la hice fue hace 20 años y me marcó mucho y me ha acompañado durante toda mi carrera. Es la sombra que siempre me acompaña y que tiene una energía muy bonita. Hemos querido celebrarlo mostrando todo lo que hemos tenido la suerte de aprender y de hacer durante estos años pero dándole una lectura nueva, con mucha libertad pero con cosas que nos gustan y que nos hace muy felices recordarlas. Yo estoy muy contenta porque es un espectáculo muy positivo, con un colorido precioso y una energía muy bonita”.

– La Farruca es un palo que antes solo bailaban los hombres hasta que llegó usted, hace 20 años, y se atrevió a bailarlo. ¿Cómo recuerda aquel momento?

“Sí, es una coreografía que siempre ha sido bailada por hombres. En ese momento la valentía era doble, no solo por presentar una compañía siendo tan joven y siendo mujer. Y la verdad es que para mí fue muy importante porque lo hice con todo mi corazón. Me encanta el baile del farruco, la música, esa sobriedad y riesgo que tiene, este número, porque yo me sentía si cabe más femenina. Al quitarme el vestido, el pantalón, hay movimientos… Era una lectura diferente muy bonita y muy fidedigna, aunque no lo parezca. Y es verdad que, a medida que ha ido pasando el tiempo, el valor que tuve. Pienso que era muy joven y que agradezco que me atreviera, porque me ha marcado mucho. Cuando uno hace las cosas con honestidad, honradez y el respeto a los maestros y a nuestro arte, siempre intentas sacar lo que tienes en el corazón. Yo con La Farruca me siento muy libre, me gusta mucho el palo. Entonces, ¿qué pasa?. Que cuando nos planteamos celebrar los 20 años quisimos que el espectáculo fuera una gran farruca. Que a medida que vas bailando la tonalidad va cambiando, el ritmo, vas viajando por diferentes lugares pero vuelves a caer en tu momento de farruca. Sentir la profundidad de este palo, que es muy serio y arriesgado”.

Sara Baras en el espectáculo ‘Sombras’. | DA

– En Sombras se mezclan palos y cantes antiguos, que casi ya no se ven, con bailes más actuales.

“Sí, hay el contraste de hacer un palo que ya no se hace como por ejemplo la serrana, muy bonito, pero también de repente hacemos un vals recordando a Morente, con una lectura muy distinta. Pero con la medida y el sentido para que todo fluya. Que una cosa vaya unida con otra. Que sea como un viaje que empieza con farruca y termina con farruca. Hemos querido juntar todo lo que nos gusta sin ponernos ningún límite, aunque sin salirnos del todo”.

– ¿Es complicado llegar a las nuevas generaciones?

“Nosotros hemos pasado una época muy buena de maestros y sinceramente creo que en el flamenco, ahora mismo, hay una generación que se ha perdido eso. Por supuesto hay cosas muy buenas, compañeros maravillosos y maestros también. Pero creo que contar nuestra experiencia a las generaciones nuevas es muy importante. Con todo el respeto, nosotros hemos tenido el privilegio de poder vivir esos maestros y hay generaciones ahora que no tienen esa suerte. Hay que transmitir todo lo que nosotros hemos podido vivir. Ellos tienen la facilidad de ver los vídeos y saben informarse y saber disfrutar. No es lo mismo pero es importante. Yo creo que las generaciones nuevas vienen con muchas ganas de disfrutar el flamenco de verdad, y de dónde viene, aunque haya momentos más contemporáneos y artistas que quieran irse. Yo respeto todo, sinceramente, pero me gusta más el que sabe dejarse llevar por su corazón pero mantiene el respeto de nuestros grandes”.

– ¿Qué ha aprendido en estos 20 años?

“He aprendido muchísimo y me queda mucho por aprender. No solo de crear sino de dirigir una compañía, de ser un equipo tan grande, una compañía privada. Todo eso te exige una responsabilidad. Pero yo siempre digo que hay tres cosas importantísimas para mí. Primero, el público, porque es el que ha respondido de esa manera desde el principio y sigue ahí. Gracias al público nosotros podemos seguir soñando. Segundo el equipo, el trabajo en equipo, que aunque es mi nombre el primero que se ve, realmente aquí hay un equipazo. Llevamos muchos años juntos, somos una gran familia y respetamos el trabajo de cada uno. Lo tercero es que, todo esto quizás me ha enseñado muy despacio y con buena letra, que el baile significa que puedes ayudar a gente que lo necesita y eso te cambia todo. Yo soy madrina de una fundación sobre el rett, que se llama Mi Princesa Rett. Es una enfermedad que se da más en chicas que en chicos y es de una crueldad bestial. Y pienso que cuando bailo mi voz puede llegar un poquito más lejos y puedo ayudar a estas familias y estas niñas. Hacemos muchas cosas para buscar dinero para investigación, terapia, cariño a las familias, para la divulgación de la enfermedad, entonces eso también me da algo que me ha enseñado todo este tiempo”.

– ¿Ha pensado en algún momento en retirarse?

“La verdad que no. Cuando fui mamá fue la primera vez que me paré en mi vida. Estuve un año y medio sin bailar y para mí fue muy importante porque veía todo desde enfrente, y eso te enseña mucho y te hace valorar muchas cosas. Pero realmente no lo pienso. Físicamente todavía estoy bastante fuerte. Pienso es que tengo todavía mucho que trasmitir a las generaciones nuevas, porque conmigo lo hicieron. No he pensado en bajarme del escenario. Creo que al revés. Creo que mi baile es mejor que antes. Ya llegará el momento porque para todo llega”.

TE PUEDE INTERESAR