
Una empresa británica ha dado con la solución para conseguir que los plátanos no se pongan negros al poco tiempo de comprarlos, al meterlos en la nevera o al conservarlos en algún lugar cerrado.
Según informa El Español, más de 250 millones de plátanos acaban cada año en la basura tras llegar a su destino con un aspecto poco apetecible o en mal estado. Sin embargo, la solución encontrada por esta compañía evitaría desperdiciar esa enorme cantidad de comida y mantener esta fruta con buena apariencia durante más tiempo.
El invento en cuestión es un sistema de filtración que reduce el proceso de maduración lo suficiente como para duplicar la vida verde de los plátanos hasta una media de 70 días. De hecho, los supermercados suelen requerir a las marcas que los plátanos permanezcan verdes durante el envío y la distribución.
“Nuestra tecnología permite que los productores envíen bananas a mercados a los que les resultaba difícil llegar hasta ahora”, explica Simon Lee en declaraciones al diario británico The Times. Según el fundador de It’s Fresh, la compañía de innovación alimentaria que está llevando a cabo la iniciativa, hasta un 20% de los plátanos que llegan a Rusia o a China tienen que ser tirados a la basura porque no cumplen con los estándares. “Se trata de una gran oportunidad para que la cadena de suministro de plátanos reduzca de forma masiva los desechos y produzca esta fruta con una mayor calidad”, añade.
Para más inri, los desperdicios de alimentos liberan metano cuando se descompone, un gas vinculado directamente con el calentamiento global en mayor medida aún que el dióxido de carbono. “El impacto de este producto podría ser enorme. Creemos que esta tecnología tiene un enorme potencial para reducir el desperdicio de alimentos a nivel mundial y ayudar al medio ambiente”, finaliza Lee.
De funcionar, podría permitir, por ejemplo, que los plátanos canarios ampliaran su mercado y alcanzaran países hasta ahora descartados por su lejanía.
