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Iria Barro: “El porno para mujeres es un mito”

Licenciada en Psicología Forense, Iria Barro ha presentado en el marco del Festival de Cine de Las Palmas el primer libro sobre el “eroguro” (género erótico japonés) publicado en España
Iria Barro junto a Jesús Palacios en el Festival de Las Palmas. | DA
Iria Barro junto a Jesús Palacios en el Festival de Las Palmas.

Por Benjamín Reyes

Iria Barro (Madrid, 1984), licenciada en Psicología Forense, es uno de los autores del libro Eroguro. Horror y erotismo en la cultura popular japonesa (Satori Ediciones, 2018), el primer libro sobre el “eroguro” (género erótico japonés) publicado en España, coordinado por Jesús Palacios, y auspiciado por el Festival de Cine de Las Palmas. Curtida en publicaciones especializadas como Nosferatu o 2000 Maníacos. Esta es su segunda colaboración en una obra colectiva tras Sigue rodando (Festival de Gijón). Expresa sin tapujos sus opiniones, que van a contracorriente de lo políticamente correcto.

– ¿Qué es el eroguro?

“El nombre completo sería eroguro nonsense. Es un subgénero que responde a un término japonés que mezcla lo grotesco, lo absurdo y lo erótico, donde se da rienda suelta a todo tipo de perversiones sexuales”.

– ¿Cuáles son los máximos exponentes del eroguro?

“Citaría a Hokusai, escritor y pintor que destaca por sus xilografías. El sueño de la mujer del pescador marcó el inicio de este tipo de arte gráfico. Luego a Edogawa Rampo, que es el que más se ajustaría al concepto de eroguro, y a Suehiro Maruo, que es el autor de manga más reconocible como eroguro”.

– ¿El imperio de los sentidos es la película más comercial del eroguro?

“Es la más conocida porque es una de las pocas cintas de este género que se ha estrenado comercialmente a nivel mundial. Es la punta del iceberg. Es la película más accesible para el público estándar, pero hay muchos más filmes y más extremos”.

– ¿Por qué los seres humanos necesitamos dar rienda suelta a nuestro lado oscuro?

“Más bien necesitamos sublimarlo. Si no existieran este tipo de manifestaciones la humanidad estaría más desquiciada de lo que está. Sirve para aplacar más que para exacerbar. Es una catarsis artística. Siempre hay personas que están previamente trastornadas que cometen crímenes amparándose en una película o en un libro”.

– Hemos pasado del sadomasoquismo light de Bettie Page en los años 50 del siglo pasado al eroguro. ¿A qué se debe esta radicalización?

“Las manifestaciones artísticas se suceden como en una escalada. Las cosas solo pueden ir a más o a peor. Cuando ya no haya nada más que transgredir volveremos al inicio”.

– ¿Por qué quieres que este libro ofenda a mucha gente?

“Porque teniendo en cuenta la crispación que existe en la sociedad en la que se confunden términos como el feminismo dan ganas de ofender. La libertad de expresión está en jaque. Hacen falta publicaciones como este libro para iniciar otro tipo de diálogos. No creo que el eroguro denigre a las mujeres porque pertenece al mundo del imaginario”.

– ¿Existe una pornografía para hombres y una pornografía para mujeres?

“El porno para mujeres es un mito. Existe porno y punto. Son solo etiquetas para que la gente consuma un producto, que antes consumía una minoría y ahora se consume masivamente gracias a internet. Los niños de ahora pueden haber visto de todo. Me pregunto si no debería de existir porno para niños. Me intriga cómo se va a desarrollar el sexo en las nuevas generaciones”.

– ¿Qué opinión le merece que algunas feministas quieran prohibir Lolita, de Vladimir Nabokov?

“Estoy en contra de censurar. Es una falta de cultura. Es de cateto absoluto. Lolita es una obra de arte. La libertad de expresión no debería de tener límites. Se está confundiendo la ficción con la realidad”.

– Ahora existe una caza a figuras señeras del cine como Woody Allen o Roman Polanski.

“Forma parte de una moda crispada. Ahora todo el mundo se escandaliza de que Hollywood sea un putiferio cuando siempre ha sido así. En el caso de Woody Allen la gente opina sin saber. Se está empezando a mezclar la vida privada con la profesional. Sería una catástrofe que no le quisieran producir sus próximas películas”.

– A Carlos Saura le tildaron recientemente de machista por llamar guapa a Penélope Cruz en la gala de los Goya. ¿Usted qué piensa al respecto?

“Llamar a un mujer guapa no es machista. Se está confundiendo el cortejo con el acoso. Puedes estar en contra de una violación, pero no de un relato que narre una violación”.

– ¿Qué es el machismo?

“Es una actitud de características retrógradas en la que un hombre se cree superior a una mujer por el simple hecho de ser un hombre. Sin embargo, la mayoría de las cosas a las que ahora se les llama machismo no lo son. Forma parte de lo políticamente correcto. Ahora hay que intentar no ofender a nadie. Llegará un punto en el que no sabremos qué decir o qué hacer”.

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