La iglesia de La Concepción, “la catedral de los chicharreros”, como la definió el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, llevaba 20 años esperando por las obras que se presentaron ayer y que empezaron hace ya unos días. Los mismos años que el párroco de la citada iglesia, Mauricio González, lleva “sufriendo en solitario” la ausencia de espacios y el deterioro de las distintas zonas del templo. Inundaciones, humedades que persisten, obras a medio hacer… Todo eso es lo que ahora, tras la primera rehabilitación que se llevó a cabo en 1992, se va a arreglar gracias a un convenio entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Obispado de la Diócesis Nivariense, cuyas aportaciones suman una inversión de 2,1 millones.
El arquitecto responsable de desarrollar el proyecto, Miguel Márquez, fue el encargado de explicar que entre los trabajos que se van a desarrollar está la mejora de la accesibilidad, con la construcción de rampas en cada uno de los cuatro accesos que tiene la iglesia, obras para las que, recordó, “esperamos por la licencia del Ayuntamiento, porque se hacen fuera del templo y necesitamos una autorización distinta a la del interior”. Esa intervención consistirá en hacer actuaciones de contención de aguas en las puertas, lo que elevará la entrada y de ahí la necesidad de hacer las rampas. “Con las obras de encauzamiento que se hicieron barranco arriba hace unos años no se han vuelto a repetir las inundaciones”, detalló el arquitecto. Sin embargo, también admitió Márquez que las humedades que sufre el templo, que están afectando a la cantería, se tendrán que abarcar en una segunda fase de los trabajos. “Ahora vamos a dotar al templo de aseos y de equipamiento cultural y religioso que sirva para completar la oferta cultural de la zona”, detalló el arquitecto.
Las obras se reparten por toda la iglesia, a excepción del área destinada al culto, que ya fue reformada. Entre las diferentes actuaciones estarán las del remozamiento de la torres, la sacristía, el camarín, la residencia, el antiguo archivo, las salas de reuniones y la capilla de San Pedro. Los trabajos serán compatibles con la actividad diaria del templo y tendrán una duración de un año. Tampoco se verán afectadas las Fiestas de Mayo, que celebran muchos de sus actos en el entorno de la iglesia de La Concepción.
Tras la presentación de las obras, el presidente del Gobierno, Fernando Clavijo; el del Cabildo, Carlos Alonso; el alcalde y el obispo, Bernardo Álvarez, junto al resto de autoridades, recorrieron el interior del templo. El hecho de que las actuaciones ya estén iniciadas ofrecía un aspecto casi de campo de batalla, con arena, piedras y picón por doquier.
Entre las maravillas que atesora el templo está la cruz fundacional de la ciudad o documentos de inmenso valor histórico, que, tras las obras, podrán exhibirse en las salas de exposición que se van a acondicionar. Otro de los tesoros se encuentra en la capilla de la familia Carta, a la que adorna un magnífico y poco conocido retablo que, como confirmó la consejera insular de Patrimonio Histórico, Josefa Mesa, aún tendrá que esperar para su rehabilitación.
Ermitas de San Telmo y de la Virgen de Regla
En la presentación de los trabajos, Bermúdez aprovechó para anunciar que en 2019 habrá medio millón de euros para terminar las obras de La Concepción (humedades) y para rehabilitar las ermitas de San Telmo y de la Virgen de Regla. “Confío en que en dos años podamos verlas totalmente rehabilitadas”, dijo el alcalde, quien, en tono jocoso, se encomendó a Dios para que las obras salgan sin contratiempos.
En cuanto a las humedades, reconocieron desde la dirección técnica de la obra que se puede estar dando un problema de filtraciones de la red de alcantarillado procedentes del vecino barranco de Santos. Márquez avanzó que necesitan reunirse con el Cabildo para ver cómo afrontar un problema que está afectando a la cantería de la iglesia desde hace ya 25 años.

