
El techo alojativo de la Isla, sumado a las inclemencias meteorológicas que, como semanas atrás y con motivo del paso de la borrasca Emma por Canarias, afectó a las comunicaciones aéreas y marítimas de La Palma, han llevado al Centro de Iniciativas Turísticas Tedote a realizar los trabajos previos para la creación de un protocolo de actuación que permita coordinar los servicios de transporte y alojamiento frente a estos casos excepcionales.
Este sector de la patronal turística, que agrupa a más de doscientas veinte empresas de todo el territorio insular, elaborará un sencillo procedimiento basado en una comunicación fluida entre todos los agentes y servicios vinculados al sector turístico, para “conseguir que se pueda dar respuesta a las necesidades de alojamiento en el marco de la oferta insular o buscando alternativas, algo que ya se ha hecho en los últimos episodios de esta naturaleza que hemos vivido en La Palma y que hemos tratado de minimizar gestionando los recursos disponibles”. Así lo indicaron fuentes de la patronal turística consultadas por este periódico.
Distintos agentes del sector turístico insular agradecieron la implicación que, en fechas tan complejas y en circunstancias tan adversas como las generadas por el paso de la borrasca Enma el pasado mes de febrero, prestaron entidades como el Cabildo insular de La Palma, a través de su área de Turismo, con Alicia Vanoostende al frente, así como del propio Gobierno de Canarias y a través de la Consejería de Política Territorial, Seguridad y Emergencias, que dirige la palmera Nieves Lady Barreto.
En el trabajo de coordinación que se lleva a cabo esta medida de numerosas empresas integradas en el Centro de Iniciativas Turísticas Tedote, se prevé la participación de algunas de las delegaciones en la isla de las líneas aéreas, establecimiento hoteleros y oferta extrahotelera, representantes de los taxitas y la más que posible implicación de las navieras que mantienen conexiones con La Palma.
Durante la última borrasca, personas del sector turístico coordinaron, con apoyo del Cabildo y del Gobierno de Canarias, la gestión de recursos para minizar las molestias a los cientos de turistas que se vieron afectados por dos jornadas consecutivas de retrasos y cancelaciones de las conexiones aéreas y marítimas. En esa fecha, más de 40o turistas alemanes, británicos y franceses, que tenían previsto salir de la Isla y para los que ya no había alojamiento por falta de plazas turísticas en todo el territorio insular, fueron alojados en el cuartel de El Fuerte, en Breña Baja, en un trabajo de coordinación en el que colaboraron no solo las instituciones públicas, sino numerosas empresas privadas.
