
Jim Bridenstine, quien se convirtió en el nuevo administrador de la NASA tras ser nominado por el presidente de EEUU, Donald Trump, ha admitido ahora, después de ser un férreo negacionista, que sí existe el calentamiento global.
Bridenstine ha admitido que ha cambiado de opinión y que ahora sí cree que el ser humano es el principal responsable de la emisión de gases que provocan el efecto invernadero.
“El sistema nacional de evaluación climática que incluye a la NASA y al departamento de Energía y al NOAA (Administración Oceánica y Atmosférica) ha afirmado claramente que es extremadamente probable …que la actividad humana sea la causa dominante del calentamiento global y no tengo razón para dudar de la ciencia”, reconoció ante el Senado estadounidense.
La llegada de Bridenstine a la NASA generó cierta desconfianza en la comunidad científica debido a su falta de experiencia en el ámbito científico y a sus cuestionamientos acerca del calentamiento global, ya que, según él, las temperaturas habían dejado de aumentar a principios de la década.
