
Cuando Francis Rossi (1949), cantante y guitarrista del mítico grupo británico de rock Status Quo, te contesta al teléfono cantando Good morning, de la banda sonora de Cantando bajo la lluvia, se intuye que la entrevista promete. “Estoy bien, creo. Estoy ya mayor pero me he despertado así que son buenas noticias”, responde con humor cuando se le pregunta qué tal está a modo de saludo.
Status Quo presentará esta noche su nueva gira Electric Shows en el Pabellón Santiago Martín en Tenerife; mañana lo hará en Gran Canaria y después rodarán por Europa, para tocar sus grandes éxitos, como What Ever You Want o In The Army Now tras publicar su último disco recopilatorio. “Durante el último año hemos estado preparando el nuevo álbum y seleccionando las canciones que sonaran bien. Cuando era joven solo quería tocar en directo, preparar y grabar un disco me aburrían, pero ahora estoy en un punto de mi vida en el que he aprendido a disfrutarlo”.
Francis Norris lleva subido a los escenarios de medio mundo desde 1962, “tengo una edad en la que ya no puedo hacer lo que quiera en un concierto” pero promete que tocarán todos los éxitos del grupo que puedan. “Es un problema tocar nuevos temas, que a la banda le gusta interpretar, pero la audiencia no los conoce”, confiesa Norris con respecto a giras anteriores.
Sobre su visita a Tenerife, confiesa medio en broma que viene “por la comida”. “Los ingleses no tenemos la suerte de tener una dieta mediterránea. Disfrutaré muchísimo del concierto pero la verdad es que intentaré aprovechar la visita para comer”, explica mientras hace el ruido de estarse chupando los dedos.
Tras 56 años en activo, el cantante de Status Quo afirma que el truco para seguir en el mundo de la música es la inseguridad. “Todos los que nos dedicamos a actuar delante de un público somos personas algo inseguras. Es una contradicción porque nos subimos a un escenario para que la gente nos mire y diga ‘¡Oh! ¡Qué maravillosos!’. El ego es muy satisfactorio y tienes que tener algo de ego para continuar tocando . Una de mis hijas me preguntó si no era hora de parar. Pero miras hacia atrás y piensas ‘qué bien estuvo, quiero hacerlo otra vez’. Es como cuando comes algo y te gusta mucho. Quieres comerlo otra vez”.
En cuanto a la industria música actual, afirma que internet es de gran ayuda para difundir rápido los temas, pero “lo más importante es que la canción sea buena” y la verdad es que hay “mucha mierda”.
