
Pedro García Aguado, conocido como Hermano mayor, después de su exitoso programa de televisión del mismo nombre, estuvo días atrás en Güímar, coincidiendo con la polémica sentencia de La Manada. “Nadie que tenga sexo consentido, aunque sean cinco o seis, deja tirada a una chica en un portal. Si lo han declarado acoso en lugar de violación, vamos a tener un problema a partir de ahora en este país”, dijo el conocido coach, que impartió una charla a 700 alumnos venidos de Güímar, Fasnia y Arafo en el terrero de Tasagaya, y donde se centró en el acoso escolar.
“Creía tenerlo todo y en realidad no era verdad; no es más valiente el que no tiene miedo, sino el que teniéndolo es capaz de superarlo”, manifestó en su disertación sobre el Viaje al aprendizaje, el título de las conferencias que está dando por toda España y que relata su paso por el mundo de las drogas después de sentirle “el amo del universo” tras ganar una medalla olímpica con su equipo español de waterpolo. Aguado mandó un mensaje a los profesores, padres y alumnos sobre el acoso escolar: “Hay que abordarlo como un problema real de salud mental, esa es la fórmula para erradicarlo de raíz, y la mejor educación es la que se práctica en casa”.
En los últimos años, Pedro García Aguado ha destacado por su actividad televisiva, así como sus conferencias y talleres a madres, padres, jóvenes e interesados en ámbitos de especial relevancia como, por ejemplo, los trastornos de conducta en adolescentes, ejerciendo un asesoramiento especializado. Por ello, ha sido de especial relevancia el encuentro realizado con los jóvenes del Valle del Güímar, siendo de especial importancia por ello esta visita.
Durante la charla, García Aguado, que dijo sentirse “respetado, escuchado y muy querido”, contó su experiencia como deportista de élite; una vida que le proporcionó muchos beneficios, pero también puntos negativos, como su adicción al alcohol y las drogas, además de hacer frente a otras situaciones de riesgo a las que tuvo que enfrentarse, y las cuales comentó con los alumnos presentes, para que tomaran conciencia de los problemas que puede acarrear el consumo de estupefacientes, no solo personalmente, sino en el entorno de los mismos.
La jornada fue un encuentro enriquecedor y motivacional para los presentes, un foro que también contó con una charla para representantes de las asociaciones de madres y padres.
