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Orden de cierre inmediato de la Cofradía de Pescadores y multa de 20.000 euros

Urbanismo da cinco días a los responsables para sacar los alimentos perecederos y enseres antes de proceder a su precinto
La Cofradía de Pescadores de San Andrés se encuentra inmersa en un proceso de cierre desde 2017, que culmina ahora con un nuevo expediente. DA
La Cofradía de Pescadores de San Andrés se encuentra inmersa en un proceso de cierre desde 2017, que culmina ahora con un nuevo expediente. DA

La Gerencia Municipal de Urbanismo ha firmado una nueva resolución, después de que la anterior se diera por caducada, tal y como adelantó DIARIO DE AVISOS, ordenando el cierre inmediato de la Cofradía de Pescadores de San Andrés por carecer de licencia de apertura. Además, impone una multa de 20.000 euros a los responsables de la misma. En la citada resolución, que fue firmada este jueves, se les da cinco días hábiles, desde que se les comunique la decisión, para que procedan a la retirada del interior del local de todos los elementos y productos perecederos, así como los enseres que se estimen oportunos. Trascurrido ese plazo se podrá llevar a cabo el precinto por parte de funcionarios de la Gerencia Municipal de Urbanismo de Santa Cruz.

Esta resolución se toma después de rechazar las alegaciones presentadas por el representante de la Cofradía de Pescadores y también tras comprobar los funcionarios de la Gerencia, en una visita cursada el pasado día 2 de este mes, que el restaurante seguía abierto y ofreciendo al público el servicio de comida y bebida para su consumo en el propio establecimiento.

La resolución recuerda que ya en en enero del año pasado se emitió un informe técnico por parte del servicio de Disciplina Urbanística, según el cual no se pudo constatar que las actividades desarrolladas por la Cofradía de Pescadores (la de restaurante) contaban con título habilitante para ello. Tampoco hay licencia de apertura o comunicación previa de la actividad en los archivos de la Gerencia. Todo ello lleva a Urbanismo a incoar expediente por actividad clandestina, el mismo que, en noviembre de 2017, se culmina con una orden de cese inmediato de la actividad. Es este expediente el que finalmente se da por caducado, al haber trascurrido demasiado tiempo desde su inicio hasta su finalización (más de seis meses), y se procede, ya en enero de este año, a incoar uno nuevo, que ha sido resuelto en solo cinco meses. En el trascurso de la tramitación de este nuevo expediente se dio audiencia al representante de la Cofradía de Pescadores, identificado como José Déniz, para que presentara cuantas alegaciones creyera necesarias. Todas fueron desestimadas y se procedió a ordenar el cese inmediato de la actividad de bar-restaurante de la Cofradía de Pescadores, apercibiendo a su responsable de que, de no cumplirlo, se precintaría el inmueble.

Tras notificar la resolución el 22 de marzo y comprobarse que este mes seguía abierta, se ha tomado la decisión por parte de Urbanismo de proceder al precinto, tal y como había anunciado la Gerencia ya el año pasado. Paralelamente a este expediente, se ha incoado otro en el que se impone al responsable de la Cofradía de Pescadores una multa de 20.000 euros y la clausura del local por desarrollar una actividad sin la correspondiente licencia de apertura. En el citado expediente se le recuerda al sancionado que si reconoce su responsabilidad y realiza el pago voluntario de la multa, se aplicará una reducción de la sanción del 20%.

La Cofradía se ve obligada a cerrar sus puertas antes de que se haya culminado la petición para convertir el espacio en refugio pesquero y de que la Autoridad Portuaria buscara un nuevo lugar para su desarrollo.

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