
En la cuarta mesa de contratación del concurso de limpieza de Santa Cruz, uno de los contratos más caros del Ayuntamiento capitalino, además de conocerse el conjunto de las ofertas de las empresas que aspiran a la licitación, también se dejó constancia del anuncio de una de las sociedades, la actual adjudicataria, Urbaser, de que ese mismo día se presentó un escrito solicitando la nulidad de todo el procedimiento y la suspensión de la mesa en cuestión. Un anuncio que, según explicó el concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, se hizo constar, pero no suspendió el acto, puesto que la mesa entendió que no era suspensivo.
“El representante de Urbaser hizo constar en acta que se había presentado un escrito ante el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos pidiendo la nulidad del concurso. Por el momento, no nos ha llegado ninguna resolución del citado órgano, así que seguimos adelante y estimamos que, en unos 15 días, nos volveremos a reunir para tomar una decisión”.
Urbaser alega que el citado tribunal, al dar respuesta a otra de las reclamaciones, que fue desestimada, la presentada por Valoriza contra Fomento y Contratas por no haber presentado en plazo toda la documentación, a pesar de lo que se le amplió, detalla las puntuaciones totales de la parte sometida a juicio de valor. Mientras se resuelve esa reclamación, si es que se hace efectiva, Valoriza es la empresa que más probabilidades tiene de adjudicarse el concurso, según la baremación de los distintos criterios (técnicos y económicos) de las ofertas presentadas, que ya están publicados en el perfil del contrato.
Sin embargo, tal y como explicó Arteaga, “le hemos dado un plazo de cinco días a Valoriza para que motive adecuadamente la baja desproporcionada que ha ofrecido en uno de los tres parámetros que conforman la propuesta económica”. Se refiere Arteaga a que, además de la oferta monetaria en sí, también se puntúa la capacidad de autosanción de la empresa, así como el porcentaje ofertado anual de reducción de la proporción de la fracción resto. Es en el segundo aspecto en el que el Ayuntamiento fijó una autosanción máxima del 9% del contrato, una cuestión en la que la empresa ha ofertado hasta el 80% de ese límite, frente al 50% del resto de ofertas.
“La oferta económica de partida la reduce el 10,1% y nosotros pusimos el límite en el 15%, así que está dentro de lo normal. Sin embargo, en ese segundo aspecto, en el que permite al Ayuntamiento aplicar casi el máximo de la sanción en caso de incumplimiento, es en donde oferta una baja desproporcionada”, detalló el concejal de Servicios Públicos.
Las empresas que aspiran a hacerse con el contrato son OHL, Urbaser, Valoriza, Fomento, Construcciones y Contratas y Ascan. Así, en lo que a la oferta técnica se refiere, la que mejor propuesta presentó fue FCC, seguida de Valoriza y Urbaser. Sin embargo, en la económica, la mejor es la de Valoriza, seguida de FCC y Ascan. La baja en autosanción ofertada por Valoriza marca la diferencia con el resto de ofertas.
