
Un turista ha vuelto a demostrar que la estupidez humana no tiene límites cuando, en mitad de un safari por Sudáfrica, decidió saltarse las normas y cometer una imprudencia que ha estado a punto de costarle la vida a él y a quienes le acompañaban. La ocurrencia ha quedado recogida en un inquietante vídeo que ha sido difundido por varios medios de comunicación y en redes sociales.
Según recoge el diario Metro, este turista, que no ha sido identificado, aprovechó que el jeep en el que viaja con otras personas se detuvo junto a un grupo de enormes felinos (unas leonas y un gran tigre de larga melena) para sacar su brazo para acariciar al gato por una de las ventanillas del vehículo, que incomprensiblemente estaba abierta con la cabeza del león a pocos centímetros.
El turista, que debió de confundir al león con un gatito, asoma su brazo desnudo hacia el león, que gira la cabeza y emite un rugido digno de la Metro Golwyng Mayer. Asustado al fin, el turista intenta cerrar la ventanilla ante la mirada desafiante de la fiera y los gritos de los otros pasajeros del coche. Pero el cristal, como en una escena de una película de terror, se atasca en el peor momento, lo que provocó el pánico entre el grupo de insensatos visitantes. Finalmente, por suerte, el animal no atacó.
El vídeo ha sido publicado en la página de YouTube Wildlife Sightings, junto a una advertencia para que nunca se toque a los animales salvajes en los safaris. Según un guardabosques del safari sudafricano “solo aquellos que trabajan en la naturaleza saben la rapidez que tiene un león, que podría haber arrancado el brazo a la persona que lo tocó”. El animal, según esta misma fuente, “podría haber sacado a ese turista directamente por esa ventana y matarlo instantáneamente frente a sus amigos. Fue una cosa increíblemente estúpida de hacer”. De haber sido así, esta imprudencia le habría costado la vida no solo a los inconscientes humanos, sino también al león, ya que habría tenido que ser sacrificado tras el ataque.
