La última semana de julio, La Palma podrá trasmitir con rotundidad al Consorcio Internacional del Telescopio de Treinta Metros, luz verde administrativa para la ubicación, en los terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Puntagorda al Instituto Astrofísico de Canarias, de uno de los mayores proyectos en marcha en el campo de la astronomía, un telescopio formado por 492 espejos hexagonales de 1,4 metros, y que de llegar a ejecutarse en la Isla, como así lo espera el Cabildo, el Ayuntamiento de Puntagorda, y el Gobierno de Canarias, “colocará a la Isla como referente astronómico durante los próximos 50 años”.
La Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, que ha asumido la encomienda de gestión del órgano ambiental para la evalución del proyecto de impacto ambiental de este ambicioso proyecto científico, daba ayer un nuevo y decisivo paso en ecomplejo proceso, con la publicación en el Boletín Oficial de Canarias del convenio suscrito con el consistorio municipal que dirige Vicente Rodríguez, quien se mostró satisfecho por el avance de los trámites “imprescindibles” para lograr que el consorcio científico internacional pueda tener la opción de no esperar por las resoluciones jurídicas de su primera opción para la ubicación del Telescopio de Treinta Metros, y optar por no retrasar más un proyecto cuya construcción debió haber comenzado dos años atrás. La Palma, menos ágil en etapas anteriores, está ahora decidida a demostrar, a través de sus administraciones públicas y en estrecha colaboración con la consejera regional de Política Territorial y Medio Ambiente, la también palmera Nieves Lady Barreto, que La Palma estará lista en cuestión de tres semanas para recibir el TMT frente a los recursos y contra recursos que ha sufrido la primera opción para su instalación, la montaña Mauna Kea en Hawái.

