
Juan Villar y Juan Carlos Real se desvincularon ayer del CD Tenerife. El primero pasa a reforzar al Osasuna, que abonará 850.000 euros por el onubense y pagará 300.000 euros adicionales si el equipo asciende a Primera y el futbolista juega al menos el 60% de los minutos. El segundo jugará en el Almería, dando por concluida su segunda etapa como blanquiazul.
Especialmente sensible resulta la baja de Villar para el cuadro de Etxeberria. El onubense firmará un contrato que le vinculará con la entidad rojilla las próximas tres temporadas y tendrá una clásula de 3.000.000 de euros.
Ayer ofreció una rueda de prensa en la sala de prensa del Heliodoro, con la que quiso explicar las razones que le llevan a tomar la decisión de abandonar el CD Tenerife.
El atacante reconoció que fue él el que pidió salir del club, ya que “es una decisión personal. Miguel Concepción, Alfonso Serrano y Joseba Etxeberria han intentado convencerme en todo momento para que no me fuera, pero no podía seguir en el club. No he dado todo lo que podía haber dado”, lamentó.
Reconoció que nunca terminó de adaptarse a vivir en la Isla, por eso dijo que “el año pasado fue difícil para mí. No me adapté a la Isla y no pude dar todo lo que tenía que haber dado. Le di mi punto de vista a Alfonso Serrano; lo mejor era que yo terminara. Hasta hoy ha confiado siempre en mí, hasta esta mañana me insistió en que no me marchase, pero somos personas y lo mejor era terminar mi etapa aquí”, dijo ayer ante los medios.
Explicó que fue hace cinco días cuando llegó la propuesta formal del Osasuna. “ Les dije que hablaran con el club y luego les pedí, aquí, que llegaran a un acuerdo. Fui insistente, el presidente, Alfonso Serrano y el míster me lo pusieron difícil, porque me querían en el CD Tenerife”, insistió.
Concluyó recordando que “las carreras de los futbolistas son muy cortas”, por lo que “hay que aprovechar oportunidades como ésta”.
