
El aplazamiento que ha sufrido el arranque de la comisión de investigación sobre el accidente que sufrió el vuelo de Spanair al despegar en Barajas rumbo a Gran Canaria en agosto de 2008 ha caído como un jarro de agua fría entre la víctimas de esta tragedia que se cobró la vida de 154 personas. El Congreso de los Diputados, que tenía previsto iniciar las comparecencias mañana, 4 de julio, ha suspendido la sesión por darle prioridad al proceso parlamentario para la elección del nuevo consejo rector de RTVE.
Así lo ha manifestado Pilar Vera, presidenta de la Asociación de Víctimas del Vuelo JK5022, quien asegura que en estos momentos “el desánimo es total”. Una mujer que ha llevado a cabo una lucha sin cuartel desde el año 2011 para tratar de que se ponga en marcha esta comisión que se sigue aplazando hacer el trabajo para el que ha sido constituida, conocer la verdad de lo que ocurrió aquel fatídico 20 de agosto de 2008.
“Yo no sé si todas estas dilaciones que está sufriendo obedecen a otras maniobras que se nos escapan porque a la mínima de cambio se retrasa”, confesó.
Y es que tal y como publicó la periodista Teresa Cárdenes en Canarias Ahora y Diario de Avisos, en esta ocasión se ha borrado del calendario para que “ningún diputado pudiera perderse la votación sobre RTVE”. El recorrido desde que se aprobó la constitución de la comisión de investigación ha sido también largo y tortuoso. “No sé ya a qué carta quedarnos” y llega a dudar desde esta entidad que representa a las víctimas que esta comisión no sea otra cosa que “un postureo”.
Vera señala que desde la entidad que preside trabajan “en nombre de los muertos y por la seguridad de los vivos”, mientras que “los representantes del pueblo, en el Congreso, que tendrían que mirar por el bien común, tienen en cuenta todo menos eso”. Y es que uno de los aspectos que se pueden derivar de esta comisión no solo es depurar responsabilidades por el suceso sino profundizar en mejorar el sistema de seguridad aérea.
La presidenta señala que no es la primera vez en esta larga lucha en la que se siente desanimada, incluso confiesa que ha llegado a estar “a punto de tirar la toalla”. “Pero me acuerdo por lo que empecé en esta guerra y me vuelvo a levantar”.
“Al final el sentimiento es que nosotros estamos trabajando por la verdad, en memoria de los muertos, que fallecieron inútilmente, y trabajamos para la seguridad de los vivos, pero no somos capaces de que este mensaje cale en las personas que tienen ahora en sus manos la oportunidad de que se llegue al fondo de todo esto”, concluye.
