
“Llevamos 20 años con este problema. No queremos que nos digan que tenemos razón, sino que lo solucionen”. Estas fueron las palabras de una de las vecinas que ayer se llevaron el susto de su vida con un incendio en el barranco de Santos, justo debajo del puente de Loño, que amenazó gravemente la seguridad de sus viviendas. Un fuego que se declaró a las nueve y media de la mañana y que se saldó con dos casas abandonadas afectadas y, afortunadamente, sin daños personales. Los vecinos de la calle Benahoare vieron cómo las llamas treparon por la ladera poniendo en riesgo sus viviendas. Avisaron de inmediato a los bomberos, que no tardaron en llegar y que, ante las dimensiones que fue cogiendo el fuego, al quemar las casas abandonadas, tuvieron que incrementar el número de unidades, sumándose algunas del parque de La Laguna.
“Eso que está en el fondo del barranco es pólvora, una colilla o una chispa como la de hoy y acaba con todo”, se quejaba otro de los vecinos. Y es que los afectados, a falta del informe de los bomberos, están convencidos de que el inicio del incendio se originó por una de las chispas de la soldadura que se está realizando en el puente, donde se están cambiando las mamparas de seguridad. “Ya la semana pasada tuvimos que llamar a los bomberos porque se incendiaron unos matorrales”, explicaron.
Esta vez, la situación de abandono en la que se encuentran las dos viviendas, una deshabitada y otra con una persona que duerme ocasionalmente en ella, según los vecinos, hizo que el fuego prendiera rápidamente. Dos viviendas más fueron desalojadas por el humo y los bomberos, ante la imposibilidad de entrar en una de las casas, por el riesgo de derrumbe, mantuvieron labores de refresco en los alrededores y dejaron que ardiera el material inflamable antes de entrar en el inmueble.
La indignación de los vecinos era considerable. “Llevamos 20 años con este problema”, insistían. “Tenemos dos casas llenas de basura. Esto no es de ahora, los bomberos vienen aquí muchas veces. Hemos recogido firmas de los vecinos y aquí nadie hace nada, ni siquiera en elecciones. Está todo lleno de arbustos y las casas están sin limpiar desde hace años”, se quejaban al unísono los afectados, cerca de una decena de familias que tienen sus propiedades al borde del barranco de Santos.
También denunciaron que se produjo un segundo foco, alejado más de 500 metros del primero, y no terminaban de creerse que no fuera intencionado. Y es que, ya por la tarde, un nuevo conato, esta vez en Cuevas Rojas, justo por encima del incendio del barranco de Santos, obligó a los bomberos a intervenir de nuevo. “Demasiadas casualidades”, señalaron.
Insisten en que la semana pasada ya se prendió fuego el barranco. “Se le dijo al Ayuntamiento que mandaran a limpiar el fondo del barranco para que los operarios pudieran trabajar y lo que nos encontramos es otra chispa y otro incendio. Están esperando a que ocurra una desgracia para hacer algo”, se quejaban una y otra vez.
Cabildo de tenerife
Al lugar acudió tanto la primera teniente de alcalde de Santa Cruz, Zaida González, como la concejal responsable del Distrito Salud-La Salle, Yolanda Moliné, a las que los vecinos acudieron desesperados indicándoles que ya están hartos de que nadie les haga caso. “Hasta que no pase una desgracia, no van a hacer nada”, insistían los afectados.
Y es cualquiera que pase por el barranco de Santos puede comprobar cómo sus laderas, a cuyo borde se levantan muchas viviendas, se encuentran pobladas de matorrales, rabo de gato y arbustos. González atendió y entendió las encendidas quejas de los vecinos. “Al igual que ellos, no entendemos por qué desde el Consejo Insular de Aguas no se hace una limpieza del cauce del barranco, porque esta es una competencia insular”. La también concejal de Seguridad hizo un llamamiento al Cabildo, para que “proceda a la limpieza de los barrancos, que es de su competencia expresa”.
Por su parte, la concejal de Distrito señaló que, en lo referente a los solares que son propiedad municipal, “las cuadrillas del distrito son las que acuden a limpiarlos y tengo que agradecerles encarecidamente el trabajo que hacen”. Al igual que su compañera de partido (PP), Moliné instó al Cabildo a que no haga dejación de funciones y proceda a limpiar no solo el cauce del barranco de Santos, sino también el resto de barrancos que son de su competencia en la capital. Los vecinos aprovecharon la presencia de ambas políticas para enseñarles directamente el estado lamentable en el que se encuentra, precisamente, un solar municipal, lleno de basura y rastrojos.
En cuanto a la situación de abandono de las dos casas, que acumulan una gran cantidad de material inflamable, los vecinos recordaron que llevan años pidiendo que las limpien y las tapien, y no les han hecho caso. De nuevo, la competencia es de otra área, en este caso, de Urbanismo. González y Moliné invitaron a los vecinos a dirigirse directamente a la Gerencia para que evalúe el estado en el que están ambas edificaciones afectadas por el fuego.
Los vecinos de la calle Benahoare, en pleno barrio de La Salud, vivieron una jornada que tardarán en olvidar y con el miedo de que un accidente fortuito o intencionado acabe provocando lo que tanto temen, una desgracia.
