
Vecinos de Cabo Blanco y localidades cercanas del municipio de Arona se manifestaron ayer para exigir mayor seguridad en la zona y condenar el asesinato de Ibrahim Cubas, ocurrido hace escasas semanas.
Tanto el alcalde de Arona, José Julián Mena, como el grupo de gobierno del Ayuntamiento, así como otros representantes políticos, se sumaron a la marcha efectuada en la tarde de ayer junto a la familia y allegados del joven asesinado, así como a las decenas de vecinos, en torno a 300 personas, que se congregaron para mostrar el dolor del barrio ante estos hechos y para exigir una mayor presencia policial en el que es el tercer municipio con más población de Tenerife y uno de los principales destinos turísticos del país. A pesar de ello, el alcalde Mena recuerda que, según los datos oficiales, hay en Canarias 1.058 efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil menos de los que debería, conforme a los catálogos de activos del propio Estado, de los cuales 546 corresponden a la provincia tinerfeña, una situación que será expuesta en la Junta de Seguridad de Arona, convocada para el próximo 14 de septiembre.
