
La Fiscalía de Estambul ha abierto una investigación sobre las supuestas maniobras contra la economía turca, en el contexto de la “guerra económica” desatada con Estados Unidos, según ha informado este lunes la cadena local CNN Turk.
El Ministerio Público ha considerado que Turquía está siendo víctima de un ataque económico y ha asegurado que actuará contra los autores y cómplices del mismo.
Estados Unidos ha sancionado a Turquía por la negativa de los tribunales turcos a liberar al pastor estadounidense Andrew Brunson, acusado de cargos de terrorismo por sus presuntos vínculos con el influyente clérigo Fetulá Gulen, al que Ankara señala como ‘cerebro’ del fallido golpe de Estado de 2016.
El Gobierno de Recep Tayyip Erdogan ha advertido a la Casa Blanca de que, si no da marcha atrás, buscará “nuevos aliados”, como Rusia o China. El presidente turco avanzó la semana pasada que este lunes anunciaría las medidas concretas a adoptar en respuesta a Estados Unidos.
El ministro de Finanzas turco, Berat Albayrak, ha asegurado que la caída de la moneda nacional, la lira turca, es producto de un “claro ataque” de EEUU contra el país y ha anunciado que este lunes se dará a conocer el plan concreto del Gobierno para contenerla.
“Este es un ataque muy claro iniciado por el jugador más importante en el sistema financiero global, y es otro ejemplo más de una situación similar en todos los países en desarrollo”, ha denunciado el ministro.
Sin dar muchos detalles, Albayrak ha dejado entrever un paquete de medidas fiscales para fortalecer la independencia de la política monetaria, que se prolongará por un espacio inicial de 100 días y que las medidas serán explicadas por las correspondientes instituciones financieras.
“La idea es aplicarlo durante 3 meses y 10 días — de ahí el nombre de ‘Programa de los 100 días’ y tenemos intención de aplicarlo dentro del marco de la disciplina presupuestaria”, ha explicado en una entrevista al diario ‘Hurriyet’.
Se trata de un plan, según sus palabras, “para el sector de la economía real”, el más afectado por las fluctuaciones de la divisa turca, que ha abierto en importantes mínimos en el mercado asiático, y que ha alcanzado con especial dureza “a las pequeñas y medianas empresas”.
