
Más de 40 personas han muerto y varias decenas más han resultado heridas como consecuencia de una serie de ataques aéreos perpetrados por la coalición saudí en el norte de Yemen y en los que también habrían perdido la vida numerosos niños, según fuentes médicas y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
La organización ha confirmado en Twitter la llegada de decenas de cadáveres a un hospital con el que colaboran en Sadá tras el bombardeo a una guagua con niños en el mercado de Dahyan.
En concreto, el CICR ha asegurado que hasta estas instalaciones han sido trasladados los cuerpos de 29 niños, “todos ellos de menos de 15 años”, y 48 personas heridas, “entre ellas 30 niños”. “Hemos enviado un equipo médico a otro hospital de Sada para ayudarles a gestionar el flujo de pacientes”, ha informado.
Por su parte, el responsable del departamento de Sanidad de Sada, Abdul Ghani Nayev, ha elevado a 43 fallecidos y 61 heridos el balance de víctimas, según la agencia de noticias Reuters.
La coalición que lidera Arabia Saudí, que combate en Yemen del lado del Gobierno de Abdo Rabbu Mansur Hadi, ha reconocido la autoría de los ataques pero ha asegurado que el objetivo eran los equipos utilizados por los rebeldes huthis para lanzar el miércoles un misil contra territorio saudí. La interceptación de dicho proyectil se saldó con un civil muerto y once heridos en Jizan.
De esta forma, la coalición ha alegado que actuó conforme al Derecho Internacional y ha acusado a los rebeldes, vinculados a Irán, de utilizar a niños como escudos humanos, según una nota difundida por la agencia de noticias oficial saudí, SPA.
El CICR, en cambio, ha expresado sus dudas en Twitter. “Según el Derecho Internacional Humanitario, los civiles deben ser protegidos durante el conflicto”, ha denunciado la organización, que al igual que otros grupos ha acusado en estos últimos años a las partes beligerantes de atacar objetivos teóricamente protegidos.
UNICEF condena el ataque: “Basta de crueldad contra los niños”
El director regional del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Oriente Próximo y el Norte de África, Geert Cappelaere, ha condenado el ataque, exigiendo a las partes en conflicto que cesen “esta cruel guerra” civil.
Cappelaere ha subrayado que ya “no valen excusas”. “Basta de crueldad contra los niños”, ha reclamado en un comunicado. “¿De verdad el mundo necesita que se destruyan las vidas de más niños inocentes para acabar con esta guerra cruel en Yemen?”, ha planteado.
