
Primero lo negaron y luego, tras la evidencia de las fotos y vídeos publicados por DIARIO DE AVISOS, las autoridades competentes han comenzado a limpiar parte de la costa más cercana a El Socorro de la Reserva Natural Especial del Malpaís de Güímar. Ayer mismo, operarios de Medio Ambiente del Cabildo, sacaron sacos de piche de los charcos que se forman sobre la negra lava en el sendero que llega hasta El Puertito.
Aunque es verdad que en esa zona ha habido restos de chapapote de épocas pretéritas, lo cierto es que el sábado volvió a verse sorprendida la zona por la llegada del fuel derramado por el accidente en un depósito de una lavandería en el Polígono. Es más, ese mismo día, ya al mediodía, un surfista habitual de la plaza de La Entrada, en El Socorro, alertó de su presencia, tras salir manchado su neopreno y su tabla. Fue entonces cuando la alcaldesa, Luisa Castro, ordenó también el cierre de El Socorro, como antes hicieron Candelaria y Arafo, con las calas de Playa la Viuda y Lima.
Limpieza en Samarines
Junto a la limpieza en el Malpaís,continúa trabajándose, a través de la empresa estatal Tragsa, en descontaminar todo el terreno por el que corrió el fuel desde la lavandería Ropa Rent hasta el mar, en una ladera de Samarines (Candelaria), que atravesó uno de los senderos más transitados del municipio, de jable, que permanece cerrado desde el cuartel de la Guardia Civil, donde comienza, hasta Playa la Viuda, con el objetivo de facilitar los trabajos que tienen como objetivo no solo limpiar el terreno sino prepararlo para que no se formen bolsas de fuel o que este pueda filtrarse y llegar hasta el mar como ya ocurrió en su caminar original tras la rotura de un depósito subterráneo con 30.000 litros de combustible, llenado el viernes por la tarde.
La propietaria del depósito accidentado ha sido expedientada por la Apmun (Agencia Canaria de Protección del Medio Natural (Apmun), que le ha abierto un expediente por la gravedad del vertido de combustible, pendiente que se pueda convertirse en una sanción económica, aunque por lo pronto tendrá que pagar los costes de la descontaminación que se está realizando, aunque tuviera todos los papeles en regla. La viceconsejera de Medio Ambiente y Seguridad, Blanca Pérez , insiste en que la empresa había pasado todas las inspecciones pertinentes antes de producirse la fuga de combustible. Desde la lavandería no se ha querido dar ninguna versión, más allá de explicar que el derrame si produjo “quizás por un exceso de presión” y se ha mostrado dispuesta a colaborar con el proyecto de recuperación del suelo contaminado en el menor tiempo posible, que podría durar más de una semana, según comentó Fernando Alduán, concejal de Urbanismo de Candelaria.
Hay que recordar que el día que se conoció el vertido, sobre las nueve y media de la mañana del sábado, se procedió a cerrar cuatro playas de Candelaria, Arafo y Güímar, que posteriormente fueron abiertas el domingo al comprobarse que la contaminación marina había desaparecido -no en el Malpaís, como pudimos comprobar.Aunque el Comité Asesor del Plan Específico de Contingencias por Contaminación Marina Accidental de Canarias (Pecmar) descartó la contaminación en el mar tras el reconocimiento de la zona afectada por el vertido de fuel, el plan cinco días después no se ha levantado por precaución, mientras los helicópteros del Gobierno de Canarias y del Seprona, así como una embarcación de Salvamar siguen a diario la evolución del vertido por todo el litoral del Valle de Güímar, sin que hasta ahora se haya filtrado desde tierra a mar más fuel de aquel que corrió ladera abajo de Samarines el sábado por la mañana.
Villalba: “El mar parece controlado, pero hay que descontaminar la tierra”
“El vertido de fuel directamente al mar parece localizado y controlado, pero me preocupa la contaminación en tierra, porque es necesario descontaminarla, y más en una zona protegida como el Malpaís de Güímar”, señaló ayer Eustaquio Villalba, reconocido activista ecologista de ATAN (Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza).
Villalba indicó que “el impacto del derrame en tierra es superior al que se produjo en el mar, pero hay que estar alerta porque todo ese fuel que se ha filtrado en tierra puede salir por el mar, si no se descontamina desde ya”, añadiendo que “el piche aparecido en la costa del Malpaís es consecuencia de las mareas, algo normal, porque allí siempre se han depositado grande bolas de piche, cuando antes se limpiaban los tanques de los petroleros que ya no pasan, por suerte, por aquí”.
Eustaquio Villalba se mostró sorprendido que “no se haya cerrado el sendero del Malpaís”, porque “es necesario hacer una vigilancia de la costa y tratar de descontaminar”, como de hecho se comenzó a hacer ayer por agentes de Medio Ambiente del Cabildo, responsable de la reserva natural.
El ecologista mostró su extrañeza por el accidente del sábado, porque “si los requisitos de seguridad son escasos habrá que cambiarlos”, al considerar que “resulta un peligro evidente para el ecosistema de todo ese lugar tener un depósito contaminante y explosivo”, aunque “no me extraña, cuando se construyó un polígono sin depuradora como era obligado y los vertidos al mar han sido continuos”.
Para él acabar con los vertidos es más urgente que, por ejemplo, el Cabildo “se gaste dinero en un estudio sobre el impacto del colmenar de abejas sobre el Malpaís”.
