
Las cifras de los turistas que visitan Santa Cruz no dejan lugar a dudas de que el sector se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad, y cuidar que eso siga siendo así es una de las metas que se ha marcado el Ayuntamiento de Santa Cruz. Hasta junio de este año, más de un millón de turistas, 1,1 para ser exactos, han visitado la ciudad, con un gasto total estimado de más de 50 millones de euros y un empleo asociado al sector que alcanza a 17.114 personas. Con estos números, no es de extrañar que desde el área de Promoción Económica, su responsable, Alfonso Cabello, siga al detalle cualquier alteración que pudiera, de cara al futuro, hacer tambalearse alguna de las patas en las que se apoya el sector turístico en la ciudad: alojados, excursionistas y cruceristas.
Según los datos que maneja el observatorio de la Sociedad de Desarrollo, la única de estas patas que ha sufrido una reducción, en un año que está siendo de récord, es la de los alojados, que, aunque sea muy leve (ha descendido el 2,6% con respecto al primer semestre de 2017), viene a demostrar que “existe algún tipo de distorsión”. Gracias a los datos que maneja la Sociedad de Desarrollo, Cabello llega a la conclusión de que el alquiler vacacional es el factor que está distorsionando el mercado, y para cerciorarse de ello, en breve se iniciará un plan de inspección.
“Si analizamos las cifras de la Isla, durante todos los meses de este primer semestre (excepto marzo), el número de turistas ha ido descendiendo, algo que se explica, entre otros motivos, por la recuperación de los mercados competidores. En nuestro caso (Santa Cruz), tenemos la gran suerte de que los cruceristas se han incrementado el 39% en el primer semestre, pasando de los 182.894 del mismo periodo del año pasado a los a 254.147 de este, turistas que se bajan en la ciudad”, explica Cabello. Junto a los cruceristas, los excursionistas, la mayoría alojados en el Sur, son la segunda de las patas que sostiene el sector en la capital y el primero en lo que a gasto turístico se refiere, ya que supone el 64% de ese total.
Frente a estos datos, “se nos produce una pequeña ralentización en el número de alojados. Si sumamos que suben los turistas y bajan los alojados, nos hace pensar que hay una parte que está usando las viviendas vacacionales”, explica Cabello.
El edil admite que Santa Cruz puede que tenga el mayor número de camas de su historia, “pero hay una parte sobre las que no tenemos visibilidad, qué nivel de ocupación tienen o qué precio medio, porque no tenemos información”.
Aclara el concejal delegado de la Sociedad de Desarrollo que cuentan con “la información que obtenemos de las plataformas de comercialización, no directamente de los propios gestores. Tanto es así, que se calcula que, solo en Anaga, en estos dos últimos años, con las plazas de alquiler vacacional creadas es como si se hubiera abierto un hotel”.
Control
En consecuencia con este análisis, “queremos empezar un plan de inspección sobre viviendas vacacionales, en la línea que venimos realizando para la ordenanza de vivienda vacacional”, detalla Cabello. El edil explica que “una de las bases de la ordenanza es hacer un diagnóstico de lo que está sucediendo, y no lo queremos hacer solo por la información de las plataformas o de las que se han comunicado, porque hay una diferencia entre las comunicadas y las que se están comercializando. Intentaremos geolocalizar toda la oferta de la ciudad para saber quiénes están en entornos que no están permitidos, como por ejemplo, el rural o espacios protegidos, y comprobar si tiene cédulas de habitabilidad; en definitiva, rascar un poco para ver qué hay bajo la superficie de la vivienda vacacional”.
El concejal de Promoción Económica insiste en que “Santa Cruz está viviendo un buen momento turísticamente hablando, pero, con el rabillo del ojo, no le quitamos la vista a un tema que nos ocupa y nos preocupa, que es la vivienda vacacional. Dado que la pata más resfriada es la de alojados, conviene poner remedio”.
Admite Cabello que los que más problemas están teniendo son las ofertas regladas de la ciudad, pero, sobre todo, las de menor categoría, porque se quedan fuera de precio en comparación con las viviendas vacacionales. “La pensión Cejas, por ejemplo, nos decía hace algo así como un mes atrás que llevaban dos semanas a cero, porque no quieren vender por debajo de 30 euros, ya que si lo hacen atraen a una clientela que no les interesa. Frente a eso, por 37 euros, te alquilas un apartamento con dos camas en la torre y todo incluido. Eso origina una distorsión muy importante”, añade Cabello.
Crecimiento
El concejal detalla que en Santa Cruz no hay ningún nicho económico que haya sufrido la aceleración que ha tenido el alquiler vacacional, casi el 60% en dos años: “No hay nada que haya crecido a ese ritmo”.
En cuanto a la regulación, Cabello tiene claro que la solución definitiva tiene que venir de la mano del Estado. En Canarias, “estoy de acuerdo con que es una actividad económica y como tal debe estar regulada. Hay quien defiende que es economía colaborativa, pero cuando un gestor lleva 17 pisos o un banco te ofrece el alquiler vacacional como inversión, ha dejado de ser economía colaborativa”.
Estimación de más de 100 millones de gasto turístico al acabar el año
Alfonso Cabello se muestra más que optimista con lo que queda por delante. “Si en el primer semestre hemos conseguido cifras récord, en el segundo, cuando empieza la temporada de cruceros, estimamos que el gasto turístico puede superar los 100 millones de euros”. De enero a junio, los turistas crecieron casi el 7% con respecto al año anterior. Así, de los 1,1 millones llegados, el 67% se aloja en el resto de la Isla, el 22% viene a través de cruceros, con un gasto por turista y día de 51 euros, y el 10% restante se aloja en la capital.
