
En medio de la espera por el desarrollo de los proyectos turísticos condicionados por la apuesta de la inversión privada en La Palma, la empresa alemana Floatel GMBH ha logrado colocarse en la recta final de la ejecución del primer hotel de España en un faro, la emblemática atalaya de Punta Cumplida al borde del océano Atlántico, que abrirá sus puertas antes de la Semana Santa del próximo año 2019, en un camino ilusionante que colocará al pequeño municipio de Barlovento en el mercado turístico nacional, con una oferta de pocas camas, pero muy diferenciada. Este proyecto constituye para el Ayuntamiento de Barlovento, que preside el popular Jacob Qadri, el aprovechamiento de una instalación en desuso que cumplirá ahora una función turística en favor de la actividad económica del municipio, que acusa una alta tasa de envejecimiento y víctima de un debilitado tejido productivo, basado casi íntegramente en el sector primario en el marco de la actividad agraria. Barlovento cuenta solo con otra alternativa alojativa, La Palma Romántica, el primer hotel de montaña abierto en Canarias.
Ahora, el nuevo hotel en el Faro de Punta Cumplida forma parte de esta oferta turística local gracias a la iniciativa denominada Faros de España, nombre original del programa que ha permitido al Ayuntamiento norteño lograr la puesta en uso de un hotel de lujo porque “es algo que ya se ha hecho en otros países de Europa con muy buenos resultados económicos y que también va a funcionar aquí”. Así lo explicaba el alcalde, quien recordó el trabajo realizado desde el año 2013 para permitir el uso alternativo de esta atalaya en una ubicación costera excepcional, y para el que fue necesario el visto bueno de Puertos del Estado y la elaboración de varios informes. Salvados todos los pasos administrativos y burocráticos, la promotora alemana tiene por delante 33 años, hasta el año 2052, para explotar esta instalación tras la concesión otorgada, dos años atrás, por parte de la Dirección General de Costas.
Lo cierto es que el Ayuntamiento ha sido diligente a la hora de instar de una forma perseverante a la tramitación y gestión del trabajo administrativo previo, temeroso de que, tal y como ha venido ocurriendo en la Isla durante las últimas dos décadas, el proyecto fracasara por el abandono de la idea empresarial en base a los retrasos administrativos y por las trabas en planificación. En este caso, la historia tendrá un final feliz y en apenas unos meses, las obras del primer hotel de España en un faro quedarán terminadas e incorporadas a la limitada oferta turística insular, con un techo previsto de 25.000 camas y con una oferta real de 16.500 plazas. La Isla deberá contar, si se cumplen las expectativas del Cabildo en el marco de otros 21 proyectos de especial interés y recogidos en el Sistema Motriz Turístico de la Isla, con nuevos proyectos, todos ellos aprobados desde el pasado año por el Consejo de Gobierno del Cabildo, y auspiciado además por la Ley de Islas Verdes y la autonomía del Cabildo para autorizar los proyectos con su propio órgano ambiental y sin pasar por la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Canarias (Cotmac).
