
Matteo Salvini, ministro del Interior italiano, se ha convertido en las últimas horas en el epicentro de una nueva polémica después de que varios medios de comunicación transalpinos hayan publicado varias imágenes suyas acudiendo a una multitudinaria cena el día en que tuvo lugar la tragedia en Génova, en la que, tras el derrumbe de un viaducto, murieron 39 personas.
Así, según periódicos como La Repubblica, mientras los cuerpos de seguridad y emergencias trataban de recuperar los cuerpos de las víctimas, Salvini, y casi 300 personas más, degustó una tarta de crema con el lema “el equipo gana” como en las ocasiones festivas, limones sicilianos y vino blanco.
En cuanto se publicó la noticia comenzaron a lloverle críticas en las redes sociales, que calificaban su presencia en la cena como una “bofetada al dolor del país”.
El ministro respondió señalando a la izquierda italiana como autora de las críticas: “Algunos chacales de la izquierda me atacan porque la noche del 14 de agosto he osado cenar con 300 personas (alcaldes, presidentes de asociaciones de voluntariado, efectivos de las fuerzas de seguridad y ciudadanos) en Sicilia. El mismo día, en Roma, había estado en el centro operativo nacional de los Bomberos para seguir las tareas de rescate en Génova y después, como estaba previsto, fui a Catania a visitar a los trabajadores de una empresa secuestrada por la mafia, y a Messina a agradecer a los efectivos que se incautaron de 20 toneladas de droga”.
La polémica cena tuvo lugar en Furci Siculo, en la provincia siciliana de Messina, donde los políticos celebraban el nacimiento del Grupo Lega, formado por exmiembros de Forza Italia.
