
El documento inicial estratégico del Plan Especial del Antiguo Santa Cruz se encuentra en fase de estudio ambiental. Los primeros apuntes de lo que el municipio quiere para su casco histórico vienen reflejados en el citado documento que está en exposición pública. Los redactores de este Plan Especial, analizan distintas alternativas para revitalizar una zona de la capital en la que el deterioro de sus edificaciones, junto a la cada vez menor presencia de vecinos, amenaza con convertirlo en un casco histórico fantasma. Después de enfrentar distintas alternativas, se decantan por una propuesta global, que, como ellos mismos enfatizan en el documento, “tiene carácter meramente enunciativo”. En ese enunciado se apuesta por recatalogar edificios, limitar los usos comerciales y potenciar el alquiler joven, las viviendas sociales o ampliar la actividad turística, sin olvidar el efecto del alquiler vacacional. Apuntan la necesidad de eliminar parkings para fomentar el uso peatonal de las calles, a la vez que no son partidarios de construir nuevos aparcamientos (algo en lo que el Ayuntamiento no está de acuerdo) y también contar con más espacios dotacionales locales (centros de salud o escuelas).
El primer punto al que hacen referencia es a la protección y rehabilitación patrimonial. En este apartado reconocen que el patrimonio inmueble que ha quedado en pie se encuentra muy mermado o sensiblemente transformado en el ámbito del Antiguo Santa Cruz; por eso proponen un “ajuste” de la protección existente. La forma de hacerlo es a través de una nueva catalogación.
Nuevo catálogo
La propuesta de catalogación, que se aporta como parte del borrador del Plan, afecta a 189 edificios sobre un total de 284 inmuebles. En detalle, la protección integral afecta a siete edificios y la ambiental a 51, mientras que la protección parcial llega a 102 inmuebles, la documental a 29 y la de carácter singular a 9. Esta última se refiere a piezas artísticas o de ingeniería histórica o espacios urbanos en su conjunto.
Reseñan los redactores que, en esta precatalogación, “se han analizado también otros 11 edificios que tenían algún grado de protección anterior pero que tras el estudio de su situación real actual se ha considerado que no procede mantener su catalogación”. Justifican esta medida alegando que obedece a diversas razones, como “escasa antigüedad” o “haber sido sustituidos por construcciones recientes sin valor arquitectónico estimable (6 elementos que se han evaluado son posteriores a 1980 y son edificios meramente especulativos)”. Destacan también la presencia de algunos solares vacantes y construcciones que “han deteriorado irremisiblemente los restos preexistentes en los que tampoco existe resto alguno reseñable desde una perspectiva histórico artística, y ello a pesar de estar hoy catalogados”, añaden.
En la categoría de protección singular se enmarcan elementos urbanos de valor histórico artístico como los dos puentes existentes, las fuentes de Morales, la Pila y Santo Domingo y el monumento a la Candelaria.
En este apartado, el de la catalogación, el concejal de Urbanismo de Santa Cruz, Carlos Tarife, aclara que es una propuesta que se tomará en consideración cuando se proceda a la revisión de todo el catálogo municipal en el nuevo Plan General de Ordenación. “Estamos hablando de un primer borrador que se hizo ya hace año y medio. Evidentemente, con la situación del PGO de Santa Cruz, una de las cuestiones a revisar son los catálogo, así que las sugerencias que han tenido los redactores de este plan las vamos a tener en cuenta”. Añade Tarife que “Santa cruz va a revisar su catálogo y una de las cuestiones es ese listado de 500 inmuebles propuesto por el Cabildo, así que lo que haremos será compararlo con el actual catálogo y tomar decisiones siempre de la mano del Cabildo y de los propietarios”.
ordenación de los Usos
Una de las claves para devolver vecinos al casco histórico es la ordenación de los usos. Los redactores reconocen en este apartado que en el ámbito del Antiguo santa Cruz se ha producido una situación de desaparición paulatina de la población residente, mientras que la tendencia que se ha impuesto es la de albergar exclusivamente usos terciarios y dotacionales. “Al mismo tiempo, ha ocurrido un abandono masivo de los edificios protegidos generalizado, tanto los tradicionales primitivos como aquellos otros de carácter ecléctico y racionalista”, apuntan.
En consecuencia, la alternativa elegida establece limitaciones a la implantación tanto de oficinas como de comercios.
Admiten los redactores que para la “residencialización” es necesario crear una mayor oferta de vivienda joven en alquiler, pero también la orientada a aquellos segmentos de población mayor o necesitada de asistencia y apoyo; o también las nuevas fórmulas que están surgiendo, como la denominada residencia colaborativa. En cualquier caso, “las determinaciones del plan tratarán de controlar la tendencia a una gentrificación (rehabilitación) excesiva del área”. Consideran también favorable a una mayor mezcla de uso la ampliación de la actividad turística, tanto en la vertiente hotelera como en sus variantes de viviendas y casonas emblemáticas. Por último, admiten que será necesario tener en cuenta el creciente fenómeno del alquiler vacacional.
Eliminación de aparcamientos
La propuesta en este punto pasa por que se mantengan operativas las vías que conforman la accesibilidad de tráfico principal, mejorando su funcionalidad y secciones. Para ello, proponen estudiar la eliminación de aparcamientos allí donde sea posible. Por otra parte, cabe considerar el cambio de trazado de la línea 014 de guaguas y establecerla alternativamente discurriendo por el trazado paralelo al barranco de Santos hasta el barrio de la Salud. “Se produciría así una disponibilidad para la mejora de aceras en la calle de Miraflores y una mejora notable de la accesibilidad de los residentes en el barrio de La Salud”.
En la alternativa elegida se apuesta por el aumento de los espacios públicos exclusivamente peatonales en detrimento de las vías de acceso rodado y el aparcamiento en superficie. En este caso, se estudiará el sistema de accesibilidad rodada para garantizar el acceso de vehículos a los garajes existentes, así como la carga y descarga comercial y los servicios de ambulancias, seguridad y bomberos.
En cuanto al aparcamiento de residentes, “no se considera prioritario aumentar la oferta en el interior del área protegida, ya que cuenta con una serie de ubicaciones suficiente en la periferia próxima que pueden satisfacer la demanda que existe o se pueda generar”. Detallan que en las inmediaciones hay paradas de guagua, tranvía y taxi que garantizan el acceso.
Insisten en que deben plantearse como alternativa a la ampliación de la accesibilidad peatonal la reducción de la superficie accesible y destinada hoy a aparcamientos. Sugieren que se lleve a cabo la reconfiguración de la urbanización en la calle de Imeldo Serís eliminando bandas de aparcamiento. Además se sugiere que se redefinan los tramos viarios en la trasera de del Teatro Guimerá, “hoy ocupados por unos pocos aparcamientos residuales”.
