El colectivo denominado Frente Cívico del Suroeste ha remitido un escrito al presidente del Cabildo, Carlos Alonso, en la que le solicitan “la suspensión del proyecto de prolongación de la línea 2 del tranvía por abusivamente caro y superfluo”, así como su sustitución por un modelo de adquisición de guaguas modernas, “con carriles exclusivos y preferencias semafóricas”.
En concreto, desde el colectivo denuncian en su misiva que la propuesta de la ampliación del tranvía “no la basan en el resultado de una comparación previa con las guaguas”, que “quedan excluídas de estudios, análisis y valoraciones previas”. Sin embargo, desde el Frente Cívico del Suroeste consideran que “las guaguas modernas y los micros, y más si son eléctricas, acumulan los suficientes méritos técnicos como para proporcionar una conectividad adecuada y de calidad. Incluso incorporan cámaras para evitar que los vehículos puedan abandonar las líneas de la carretera, disponiendo, además, de un sistema de frenado de emergencia”.
Asimismo, recordaron que la última adquisición de Titsa de 74 guaguas modernas, presentadas el pasado agosto, tuvo un coste de 16.824.993 euros, entre los que se incluyen siete microbuses. En base a estos datos, se cuestionaron “¿cuántas guaguas o micros modernos se necesitarían para solucionar los problemas de conectividad de esos dos kilómetros y medio del suroeste?”. “Habría con 4 o 5 guaguas”, que, “adquiridas mediante el sistema de arrendamiento septenal costarían no más de 1.500.000 euros y, si se adquieran al contado, 1.250.000 euros”, argumentaron. Mientras que, por el contrario, “la prolongación del tren ligero costaría entre 37 y 40 millones”.
Con 40 millones, “¿cuántos centros de salud y educativos se podrían mejorar, cuántas guarderías y geriátricos públicos se podrían construir, cuántos polideportivos se podrían techar, cuántas comisarías de policía establecer?”, preguntaron. Por ello, enfatizan que la prolongación de la línea 2 del tranvía “supondría, en términos de finanzas públicas, una inversión innecesaria, superflua y muy cara para el conjunto de la ciudadanía, que es quien la paga”.
Asimismo, rechazan la propuesta de que dicha prolongación se haga por la avenida de Los Majuelos , que es “un referente necesario y de extraordinaria importancia para la vecindad, un valor irrenunciable”.
Afección económica
En cuanto a las afirmaciones políticas de que la prolongación por Los Majuelos supondría una mejoría económica para la zona, desde el colectivo explican que “la actividad económica de Los Majuelos se vincula, en lo esencial, a la venta que sus establecimientos realizan a los vecinos de la zona. Un tren ligero, y más con las destrucciones previas que ustedes se proponen realizar, no crearía una clientela procedente del área urbana pero arrasaría con la clientela existente. La prolongación supondría una maldición no solo para el presente, sino también para el futuro del suroeste”.
En base a todo esto, el colectivo enfatizó su no a la prolongación de la línea 2, y aún menos por Los Majuelos, “resultando un referéndum vecinal una asumible decisión democrática para la solución, favorable o contraria, a las propuestas que han hecho”.

