
Arona se vistió ayer de tradición en una jornada en la que el costumbrismo y la identidad canaria fueron los grandes protagonistas a lo largo de 10 horas en las que los asistentes disfrutaron de numerosos alicientes. Miles de personas se acercaron al casco histórico para vivir el Día de las Tradiciones, una cita que realza cada año el patrimonio histórico de este núcleo y el valor de las medianías. Residentes y visitantes, con una mayoritaria presencia de turistas, disfrutaron de cada una de las representaciones.
Los trajes de época, la música de parranda, los oficios tradicionales y el sentir canario fueron la esencia que convirtió el epicentro del municipio en un pueblo de antaño. Un día familiar, envuelto de artesanía tradicional canaria, espectáculos costumbristas, folclore, música, conferencias y exposiciones, además de juegos y deportes tradicionales. En la oferta de ocio tampoco faltó la gastronomía, con el mercado del agricultor, las catas de vino, queso y miel, y las degustaciones de postres típicos. Los Sabandeños y Pieles pusieron la nota musical de la jornada.
El alcalde de Arona, José Julián Mena, manifestó que “el Día de las Tradiciones refleja la apuesta de Arona por los valores históricos y culturales, un municipio que tiene mucho que mostrar al mundo, no solo por su litoral sino también por la gran riqueza de las zonas altas donde comenzó el desarrollo del municipio.”
El concejal de Turismo, David Pérez, aseguró que “se seguirá trabajando para que el Día de las Tradiciones siga siendo una fecha importante en el calendario de Arona”. “Esta jornada refleja el esfuerzo del compromiso, con la certificación Biosphere, de preservar la identidad, la cultura, la tradición y los objetivos sostenibles del municipio”, señaló el edil.
