
Vecinos de Tacoronte se quejan de que el Ayuntamiento está enviando recibos atrasados del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) desde el año 2012 y hasta 2015, y “obliga a pagar en un mes liquidaciones complementarias de este impuesto, que en algunos casos exceden los mil euros”.
Pese a que aseguran que “nadie sabe porqué se están cobrando recibos con tantos años de atraso”, el alcalde, Álvaro Dávila, explica que es consecuencia de la revisión que inició años atrás el Catastro de las propiedades de todos los españoles para detectar aquellas que no estaban tributando correctamente y pagaban una cantidad que no se correspondía con el tamaño y las características de cada inmueble.
En el caso del municipio, la revisión se realizó en 2015 pero no se había pasado el recibo hasta ahora y quizás muchos ciudadanos “se han olvidado”, comenta. Recuerda que en ese momento se avisó a los vecinos en cuyas viviendas se habían detectado errores y se abrió un periodo de reclamaciones. De hecho, muchos lo hicieron y ganaron, y a quienes no se le aceptaron sus apelaciones, unos 300, el Consorcio de Tributos les ha cobrado los últimos cuatro años al no estar prescritos.
El mandatario desmiente que la cantidad establecida se tenga que abonar en un mes, ya que en el recibo está el fraccionamiento que se puede hacer en función de la cantidad. No obstante, Dávila afirma que le ha pedido al Consorcio que apruebe un fraccionamiento mayor, dado que se están cobrando cuatro años juntos, una petición que debe ser aprobada por el pleno de la entidad.
