
Han sido varios días de mar embravecido, cielos nublados y chaparrones constantes. Pero tras ese tiempo desapacible ha llegado el premio: cielos completamente despejados y el Teide cubierto de un manto blanco.
Aunque se nota la bajada de las temperaturas, este sábado, con los accesos a las cumbres de Tenerife ya abiertos, se antoja un día perfecto para subir al monte y disfrutar de una estampa tan navideña cuando queda justo un mes para la Nochebuena.
