Un año más Candelaria celebró anoche la tradicional Noche de Finaos en la calle san Roque, en el histórico barrio de Santa Ana, en el que los asistentes pudieron disfrutar de castañas y vinos, junto a a viandas con las recetas más tradicionales que cocinaban a leña los familiares recordados, todo aderezado con música de la tierra.
Esta tradición se ha recuperado gracias a la implicación y esfuerzo del grupo de personas que administran los grupos de Facebook Candelaria Forever y Candelaria Hoy, con el objetivo de preservar y transmitir la cultura popular canaria frente a otras tradiciones foráneas. Mientras los más jóvenes se lanzaban al ‘truco o trato’ en las calles de Candelaria y fuera del municipio, los mayores se reunían en el bello entorno de Santa Ana para mantener una tradición previa al Día de Todos los Santos y de los Difuntos que ya está en desuso.
Tradición de Finaos
En Canarias era habitual que la noche de Finaos las familias se reunieran en torno a un plato de castañas asadas, entre otros productos de la tierra, para conversar y celebrar la memoria de las personas fallecidas, reuniones que en muchos casos salían a la calle acompañadas de parrandas. Además, en muchos pueblos de Canarias existieron los ranchos de ánimas. El rancho de ánimas está formado por un grupo de personas que se reúne para cantar y tocar con la intención de recaudar dinero con el que costear misas por las almas de los difuntos. Hasta mitad del siglo XX, en Candelaria existió un rancho de ánimas en el pueblo de Barranco Hondo, recogido por Juan Bethencourt Alfonso en su obra Costumbres populares canarias de matrimonio, nacimiento y muerte.

