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Olas gigantes se ceban con la costa norte de la Isla

El virulento oleaje arrasa la avenida marítima de Garachico, además de otras zonas de la comarca, como Mesa del Mar (Tacoronte), Bajamar (La Laguna), La Matanza y el Puerto de la Cruz, donde un turista resultó herido

El edificio Mar y sol, en Mesa del Mar, volvió a sufrir la fuerza del oleaje. / Fran Pallero

La virulencia del mar en Garachico desplazó rocas de gran tamaño muchos metros tierra adentro y causó innumerables daños. Fran Pallero

Hace 40 años que la costa norte de Tenerife no sufría un temporal marítimo de tanta virulencia como el que ocurrió este fin de semana, que provocó daños importantes en algunas infraestructuras, locales y viviendas, sobre todo del municipio de Garachico y, en menor medida en el litoral de Tacoronte, La Laguna, La Matanza y el Puerto de la Cruz, donde la imprudencia de un extranjero de 70 años casi le cuesta la vida al ser arrastrado por un golpe de mar. Muchos vídeos e imágenes de la fuerza del oleaje golpeando la costa tinerfeña se han hecho virales en las diferentes redes sociales.

La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias desactivó esta madrugada la alerta por fuerte oleaje que estuvo vigente durante todo el fin de semana en la comunidad. Las Islas seguirán en situación de prealerta, ya que el estado de la mar continuará siendo malo durante unas horas, en las que todavía se esperan olas de cuatro a cinco metros.

Tras una larga y angustiosa noche, las primeras horas del domingo mostraban la virulencia con la que el oleaje azotó el litoral de Garachico. Caminar por su avenida y calles aledañas era hacerlo en un escenario dantesco, casi de guerra, afortunadamente sin víctimas. Había que esquivar multitud de piedras, algunas de grandes dimensiones, así como todo tipo de hierros, aluminios, maderas, sillas, mesas, expositores, maquinaria de hostelería, señales de tráfico, contenedores, papeleras, farolas, árboles y muros caídos, además de artículos de un supermercado que fue saqueado por la fuerza del mar. El parque infantil del muelle viejo también fue afectado, y el campo de fútbol de la localidad volvió a sufrir cuantiosos daños, al igual que la instalación de la piscina municipal, en la que se aprecia un gran socavón. Más de una decena de bares, restaurantes, estancos y locales comerciales están totalmente arrasados, muchos con daños en sus paredes y techos, debido a la acción de un oleaje que incluso accedió a algunas plantas superiores, a través de las ventanas y balcones que daban al mar, o bien rompiendo puertas y cristaleras de los bajos, afectando a algunas viviendas al entrar, como un auténtico río por las escaleras y zonas comunes. Los portales de muchos edificios también están rotos. “No tenemos nada. Mi familia vive de los ingresos del negocio y estamos preocupados”, afirmó Tomás, propietario de una arepera.

Los más viejos señalaban que “ha sido el peor temporal desde hace más de 40 años”. “Ni en 1987, en el que murieron dos personas, el oleaje causó estos daños”, explicaba María. En aquella ocasión, no había dique de contención y ahora los desperfectos han sido más cuantiosos, entonces no hubo desalojados y los fallecidos se debieron a la imprudencia de una persona y la posterior osadía de otra que quiso rescatarla y que desafortunadamente murió. Esta vez no hubo que lamentar desgracias personales, aunque sí se vivieron momentos de angustia.

Treinta y nueve personas fueron evacuadas de dos edificios. En uno, situado en la avenida Tome Cano, las olas de hasta seis metros de altura, llegaron a los balcones de la tercera planta y fueron desalojadas unas 15 personas. Durante dos horas los bomberos tuvieron que trabajar a destajo para romper un muro y poder evacuar a sus habitantes por la calle posterior ante las embestidas del oleaje en la entrada principal. En otro situado en la calle de Esteban Pons, se evacuaron a 24 personas tras quedar inutilizado el ascensor. La mayoría de las personas pasaron la noche en casas de familiares, salvo 11 vecinos que fueron acogidos en el Pabellón Municipal y posteriormente en un albergue privado del casco.

Las olas, de más de cuatro metros, se cebaron con el casco de Garachico. F.P.

Una de las prioridades ayer fue el regreso a las viviendas de varias personas mayores para recuperar algunas de sus pertenencias, sobre todo los que reciben tratamiento médicos. La avenida marítima permanecerá cerrada hasta hoy por motivos de seguridad, y posibles robos y pillaje, así como para facilitar la labor de los peritos de las aseguradoras. Serán en las próximas horas cuando se podrá evaluar los daños que ha sufrido la localidad norteña que pedirá la declaración de zona catastrófica.

El Mar y sol, en el ojo de la polémica

Otra de las zonas castigadas por el fuerte oleaje que azotó la zona norte fue Mesa del Mar, en Tacoronte, donde el fuerte oleaje causó daños en el edificio Mar y Sol, pues tanto en la noche del sábado como en la jornada del domingo el mar entró por varios pisos y balcones de la tercera planta de un edificio situado en la primera línea marítima, y que durante muchos años ha generado controversia por su incumplimiento de la Ley de Costas. Se limitó el acceso a 67 viviendas de este edificio, algunas muy dañadas por el impacto de las olas, así como a zonas comunes y locales del inmueble, entre ellos el bar Peje Verde. En concreto, se desalojaron cinco plantas de la torre B y tres plantas del edificio anexo, el más cercano a la playa de Mesa de Mar y sobre en el que varios vídeos muestran la fuerza del oleaje sobre el edificio. El Ayuntamiento de Tacoronte habilitó el Pabellón de los Deportes para posibles personas evacuada, que optaron por irse con familiares. Lo cierto es que se trata de un edificio en su gran mayoría de veraneo y segunda vivienda. El oleaje también provocó destrozos en los bajos de algún inmueble de El Pris.

Bajamar, en La Laguna, sufrió desperfectos en las piscinas, el paseo, la playa del Castillo, así como en el parque infantil y en alumbrado y mobiliario urbano. En Punta del Hidalgo se produjeron desperfectos en la piscina del Arenisco, el Roquete y camino de San Juanito. En la Barranquera, el agua entró en las viviendas cercanas al embarcadero, mientras que en Jover, la piscina natural y el paseo sufrieron algunos daños, y un coche mal estacionado fue arrastrado por el mar.

En el Puerto de la Cruz, el fuerte oleaje entró en alguna zonas peatonales, como en el Paseo de San Telmo, incluso a algunos comercios. Otras incidencias se registraron en el complejo turístico de Costa Martiánez, donde las piscinas de la zona de San Telmo y Alisios tuvieron pequeños desperfectos. En Punta Brava, el agua se paseó por varias calles del barrio sin consecuencias importantes, más allá del barro y el arrastre de alguna piedra. Un vehículo mal aparcado fue arrastrado en El Penitente. Solo hay que lamentar, fruto de la imprudencia, la atención a un varón de 70 años que fue arrastrado por una ola en el espigón de El Peñón. Este sueco fue trasladado al Hospital Universitario de Canarias con una fractura en una de sus piernas y un fuerte golpe en la cabeza. En la costa de La Matanza, el oleaje también obligó a algunos vecinos a abandonar sus viviendas.

El edificio Mar y sol, en Mesa del Mar, volvió a sufrir la fuerza del oleaje. F.P.

Heriberto González: “Tardaremos muchos meses en recuperarnos”

El alcalde de Garachico, José Heriberto González, afirmó que “tardaremos muchos meses en recuperar la normalidad”y solicitó a las autoridades regionales e insulares la calificación de zona catastrófica “para que se puedan comenzar cuanto antes las labores de arreglo de los desperfectos y lleguen las indemnizaciones a los afectados. Hoy volverán los peritos del Consorcio de Seguros para evaluar los mismos. Horas más tarde, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife anunciaron que habilitarán ayudas de emergencia para ayudar al Ayuntamiento de Garachico a reparar los importantes destrozos que han ocasionado los embates del mar. “Por suerte no hay que lamentar desgracias personales y la gente está bastante concienciada de los peligros de la mar, pero desafortunadamente nunca se está preparado para un temporal como el de anoche pues fue especial y será difícil de olvidar”, afirmó el alcalde.

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