
El Club Atletismo Tenerife CajaCanarias presentó su ilusionante proyecto deportivo para la próxima temporada. Un nombre propio destacó en esta puesta en escena, el del atleta Samuel García. Tras su estancia de dos años en uno de los clubes más punteros de España, el palmero vuelve a casa, a su club, a sus orígenes. El velocista, medalla de bronce con el equipo nacional de relevos 4×400 en el reciente Campeonato de Europa absoluto, es la pieza que le faltaba a la entidad que dirige Héctor González para codearse con los mejores clubes nacionales y, de paso, clasificarse para la próxima Copa del Rey, el sueño y objetivo que tiene este año el representativo canario de la División de Honor nacional.
-¿Cómo se produce su regreso al club que le vio nacer y crecer en el atletismo?
“Llevamos bastante tiempo hablando y por suerte ya se ha producido. Salí en el año 2016 del Tenerife CajaCanarias con la idea de crecer y correr en competiciones en las que el Tenerife no compite. Quería salir de mi zona de confort y, una vez que lo he conseguido todo con el Playas de Castellón, he vuelto a donde realmente quiero estar. El Playas de Castellón me aseguraba competir en Europa, han sido mis mejores años a nivel individual y colectivo con la medalla europea. Siempre he querido estar aquí, pero también es bueno salir y crecer en función de las ambiciones deportivas que cada uno tiene”.
-Aunque usted seguirá entrenando durante los próximos años en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat, también ayudará estar cerca de un club tan familiar como el Tenerife CajaCanarias. Al final se trata de un grupo de amigos compitiendo juntos.
“El Tenerife y CajaCanarias siempre me ayudaron, desde que era pequeño. Como dice usted, al final somos un grupo que competimos juntos en las ligas y eso es una suerte. Además, somos todos de la tierra, por lo que eso te hace tener un sentimiento especial y diferente que otros clubes no tienen. En eso el Tenerife CajaCanarias es un club especial. Por suerte he podido volver con vistas a Tokio 2020”.
-Aún Tokio 2020 está lejos, pero a nadie se le escapa que ese es el próximo gran objetivo de Samuel García.
“Sí, es verdad. Es cierto que en 2019 hay un mundial, en el que casi seguro que el relevo va a estar y yo en teoría estaría formando parte de él, pero también es cierto que también necesito estar a nivel individual. Luego, en 2020, llega la cita europea y los Juegos Olímpicos, que es la meta que siempre vas mirando de reojo. Aunque intentas no agobiarte en exceso con ese objetivo, lo cierto es que mis intenciones tienen que ser pelear por el podio en el Campeonato de Europa y llegar a ser finalista en los Juegos Olímpicos”.
-A nivel colectivo, su regreso parece suponer ese pequeño empujón que necesitaba el Tenerife CajaCanarias para, definitivamente, colarse en el grupo de mejores clubes del país.
“Cuando me fui ya era un club consolidado y sabía que no iban a tener problemas para salvar la categoría. De hecho no los han tenido. No se ha notado para nada mi ausencia. Me fui con esa tranquilidad y ahora puedo darle ese puntito de calidad en el 200 y en el 400, o incluso en el 4×4. A eso hay que sumar a Darwin Echeverry, por lo que nos podemos mezclar y que uno haga un 200 y el otro el 400. Eso supone tener un muy buen nivel”.
-¿Ve factible la clasificación para la Copa del Rey, que es la meta que se ha marcado el equipo para la próxima temporada?
“Claro que lo veo factible. Por estadillo, debido a mi regreso, supongo que el club sumará más puntos, por lo que esperamos clasificarnos. Es una cita muy bonita y sería la primera vez en la historia en la que un club canario participa”.
