El Cabildo licitará la obra de la carretera de El Remo, con la que se intenta evitar las periódicas inundaciones que la vía sufre en tiempos de lluvia y que ha provocado el aislamiento de sus más de 300 vecinos en reiteradas ocasiones. La Consejería de Infraestructuras de la institución insular podrá dar ese paso en el mes de febrero, una vez han recibido el informe por el que “llevábamos esperando nueve meses”, tal y como señaló el titular del Cabildo, Anselmo Pestana, en el pleno insular del pasado mes de noviembre, en respuesta a las acusaciones por el retraso en el inicio de la obra por parte del Partido Popular.
El consejero de Infraestructuras, el socialista Jorge González, ha asegurado que las obras podrán licitar en el mes de febrero, iniciando la ejecución de un proyecto que dará una solución a los problemas de escorrentías que se producen en dos barrancos que transcurren perpendiculares a esta vía. Con un presupuesto estimado de 2,5 millones de euros, se trata de un ambicioso proyecto que apuesta por una solución integral al encauzar a lo largo de tres kilómetros los cauces públicos de los barrancos de El Galguero y de El Remo cuyas aguas vienen a dar a dos puntos de la carretera LP-213 anegando la vía cuando llueve con cierta intensidad.
Desde el Cabildo Insular se recuerda que las lluvias abundantes han dejado temporalmente incomunicada la población costera de El Remo, en Los Llanos de Aridane, como consecuencia de las avenidas de agua que se han formado en los dos barrancos próximos a la carretera, una situación que se agravó especialmente después del virulento incendio del verano de 2016, que quemó más de 4.864 hectáreas de terreno y que costó la vida a un agente forestal. Las llamas arrasaron la cubierta vegetal en las zonas de los barrancos de El galguiero y El Remo, en los que el Caibldo actuó pero sin una solución definitiva para evitar el arrastre del agua.
Las obras también implican una obra de drenaje transversal consistente en subir el nivel de la rasante de la carretera en su cruce por ambos barrancos y bajar en esos mismos puntos la cota de los cauces mediante la construcción de dos marcos de hormigón armado. SEgún los informes técnicos, los problemas en esta vía están asociados a su diseño y construcción hace varias décadas, ya que en aquel entonces no se respetó que el cauce de los barrancos quedara totalmente despejado y hubo ocupación del mismo por parte de particulares que desarrollaron allí explotaciones agrícolas.

