España disputará el próximo Mundial de China 2019 gracias a la victoria lograda ayer en Los Majuelos (72-68). Pese al estilo de juego ucraniano, prácticamente sin lanzamientos exteriores e insistiendo una y otra vez con sus pívots, los visitantes pusieron en tantos problemas a los de Scariolo que, solo a falta de pocos segundos, el triunfo se quedó en el Santiago Martín.
Las ventanas FIBA suponían un desafío para un grupo de jugadores que aceptó a competir al no poder hacerlo aquellos deportistas en equipos Euroliga o NBA y, ahora, llega la duda: ¿cuántos de estos jugadores llevará Scariolo a la Copa del Mundo? La respuesta parece clara: pocos o ninguno.
Una sensacional salida del equipo español (11-2) supuso el primer golpe para los ucranianos, que supieron reaccionar echando mano de su juego interior, más duro que el local. Los visitantes se acercaron (11-8) provocando la reacción de los de Sergio Scariolo gracias a un triple de Brizuela (18-12). Con ambos conjuntos dando la sensación de no estar del todo cómodos en ataque, el primer cuarto se cerró con un 20-14 en el electrónico.
Con los ucranianos insistiendo en meter balones a sus pívots (en el primer cuarto solo habían intentado tres lanzamientos de tres y los tres fallados) los españoles aprovecharon para abrir brecha en el marcador (30-21). La tercera personal de Fran Vázquez llevó a pista a Sebas Saiz antes de que Scariolo parara el encuentro a falta de tres minutos para el descanso (30-23). Un parcial de 0-6 (33-29) hizo saltar las alarmas, pero la nula producción exterior de Ucrania, continuaban sin anotar un solo triple a estas alturas, permitió a España llegar al descanso por delante (39-31).
Final con suspense
De la mano de Rodrigo San Miguel, la selección española emergió como un equipo más compacto y equilibrado tras el paso por los vestuarios (46-38). El principal problema para los españoles era que solo cinco jugadores, San Miguel, Abalde, Fernández, Colom y Beirán habían sido capaces de anotar. El resultado de esto, con los ucranianos repitiendo una y otra vez con sus hombres grandes, era que, a falta de un minuto para el final de la tercera manga, la renta fue cada vez más corta (51-48) y solo un triple de Brizuela dio algo de aire a los locales a falta de los últimos diez minutos por jugarse (54-48).
El segundo triple anotado por los ucranianos en todo el partido (56-53) volvió a evidenciar que España no lo iba a tener sencillo. Los ataques locales eran malos, demasiado imprecisos, abusando del lanzamiento exterior pese a mantener un discreto 33% de acierto, por lo que, cuando los visitantes empataron a 60 en el marcador a pocos pilló por sorpresa. Comenzó entonces un intercambio de canastas que benefició a España por disponer de más calidad individual, obligando a Ievgen Murzin, seleccionador ucraniano, a parar el duelo a falta de solo tres minutos (67-62).
Cuando todo parecía encarrilado (70-66) una falta antideportiva cometida por Sebas Saiz dio alas a Ucrania. Lypovyy anotó los dos tiros libres (70-68) y, con 13 segundos por jugarse, los visitantes se arriesgaron con un triple, pese a haber convertido solo tres en los casi 40 minutos anteriores, que se estrelló con el aro, certificando España su clasificación para el próximo Mundial de China 2019 (72-68) en un Santiago Martín que, el próximo mes de febrero de 2019, volverá a encontrarse con una selección que ha logrado cumplir con la meta marcada.

