Otro año más, y van seis, el kilómetro 54 de la Autopista del Sur se convirtió en el epicentro de la lotería de Navidad en Canarias y en España. La fortuna sigue aliada con la gasolinera La Chasnera, ese surtidor de millones, que en esta ocasión regó a sus clientes con más de diez millones de euros.
Gracias a 26 décimos del Gordo -ese número bajito y feo, dicen algunos, del 03.347- que salieron de la máquina expendedora que gobernó Yaiza, y que también se vendió en Hoyos Blancos, la gasolinera hermana que se encuentra justo enfrente, en la otra dirección. Y para rematar la faena, también la receptora de la gasolinera Repsol de El Porís de Abona, que gestiona Miriam González, se apuntó a la fiesta con un décimo del 03.347, más otro de un quinto.
Solo en La Chasnera -junto a Hoyos Blancos- se repartieron 10.692.000 euros en premios de la Lotería de Navidad, cinco veces más que el año pasado, cuando se estrenó con el premio máximo, pero solo con un décimo 400.000 euros). Ayer, sin embargo, el Gordo hizo honor a su nombre y fue abundante dejando 10.400.000 euros con los 26 décimos. Pero además el surtidor de la fortuna repartió ocho números del tercer premio 04.211 (400.000 euros), seis del cuarto premio 67.774 (120.000 euros), nueve del quinto premio 2.308 (54.000 euros) y 13 del quinto 29.031 (78.000 euros). Una cantidad solo superada cuando hace cinco años, el 22 de diciembre de 2013, La Chasnera repartió en exclusiva el segundo premio, con doscientos millones de euros, gracias al 79.712 que José Miguel González se trajo de Alicante a través de la administración Hermano Pedro de Granadilla. A partir de ahí, la lotería y el Grupo González, hoy gestor de ocho gasolineras Repsol, tres de ellas (La Chasnera, El Porís y El Volcán en Arafo) con receptores, se han convertido en una alianza indisoluble, porque se da la máxima de que allá donde está la miel dos mil moscas acudieron. Y a La Chasnera sigue siendo golosa y a este paso más golosa todavía. Por algo ya es el segundo receptor de loterías de España y su fama ha traspasado las fronteras insulares, como se comprobó ayer mismo con las conexiones en los principales noticieros de las cadenas nacionales de televisión.
Expectación y júbilo
Para muchos lo de ayer en la gasolinera del kilómetros 54 (dirección Sur) volvió a recordar la película Atrapados en el tiempo (el día de la marmota), casi con los mismos protagonistas principales -la familia González, ayer faltó Aarón- y una corte de periodistas, eso sí, cada vez mayor porque son sabedores de que allí, sí o sí, habrá noticia, aunque se entendería que lo habitual -que caiga premio en La Chasnera- ya casi deja de ser noticia para convertirse casi en tradición. Sea como fuera, volvió a ser un día cargado de expectación, que comenzó desde muy temprano cuando en la primera hora ya habían caído varios quintos y el segundo premio, este último pasando de largo de Granadilla, algo inhabitual en los últimos años, porque siempre hacía escala en el Sur.
Sin embargo, entrando la mañana, llegaron dos quintos casi seguidos, luego un cuarto y a las once y media, todos volvieron sus vistas hacia la televisión de la gasolinera para comprobar que el 03.347 había dejado algún pellizco en La Chasnera. Y más que un pellizco. “Al menos son diez décimos”, comentaba José González, mientras se abrazaba a las dos receptoras que ponían un ojo en la tele y otro en la ventanilla atendiendo a clientes que ya buscaban el décimo del Niño. Poco después llegaba la noticia de que no eran diez, que se habían vendido 26 décimos (10.4 millones de euros), y cuando aún se brindaba con sidra, se conocía el décimo del Gordo en El Porís, para satisfacción de Miriam González, que en su segundo año con la receptora pudo colgar el máximo cartel en su establecimiento, tanto que hasta pasó desapercibido que el ocho décimos del tercero (04.211) también dejaba 400.000 euros, casi en el último alambre.
Solo quedaba esperar a que el delegado provincial de la SELAE, Luis de Montis, llegara a colocar la flecha de El Gordo se vendió aquí, para cerrar una jornada donde, a falta de los afortunados poseedores del Gordo, los protagonistas volvieron a ser quienes les surtieron de fortuna.
“Nos han pedido números hasta de China”
“No tengo palabras, me siento enormemente feliz por los clientes y por todos los trabajadores del Grupo González, no es fácil asimilar que por sexto año consecutivo hemos hecho a tanta gente feliz”, señalaba José Miguel González, presidente del Grupo González que gestiona ocho gasolineras Repsol en Tenerife, y que tiene a La Chasnera como el surtidor de la fortuna, dando este año más de diez millones de euros en premios.
Su hijo mayor, José Ángel González, se mostró mucho más emocionado que su padre, porque aunque reconoció tener el presentimiento de que iban a dar un premio importante, también declaró que “sentía por dentro una gran presión, y más cuando tardaba en salir el Gordo”, que el año pasado dejó un décimo en La Chasnera, de la que es gerente, y este año nada menos que 26 números, algunos de los cuáles se vendieron en la gasolinera hermana de Hoyos Blancos, enfrente, en dirección Santa Cruz.
“Es extraordinario que llevemos seis años dando premios y eso se convierte también en una presión añadida por nuestros trabajadores, que han realizado un gran esfuerzo desde julio que vendemos la lotería de Navidad, enviando números a muchos lugares, incluso hasta China. Hoy estoy contento por los afortunados, pero sobre todo por el esfuerzo de nuestros trabajadores, que anoche (viernes) se quedaron hasta las once de la noche vendiendo números”, reconociendo que “ya no sabemos dónde está el limite de venta”.

