
La renuncia en octubre de la exconcejal de Hacienda y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Tacoronte, Virginia Bacallado, ha abierto un panorama complicado en el grupo de gobierno de CC-PNC, en minoría desde el comienzo del mandato y que seis meses después, en diciembre de 2015, perdió a su primer concejal y número 3 en la candidatura de los nacionalistas: Ernesto Arvelo.
La tercera en dejar el Ejecutivo municipal fue ayer la responsable de Fiestas, Agricultura, Ganadería, Pesca, Contratación Administrativa, Policía, Seguridad y Protección Civil, Olga Sánchez, quien entregó su renuncia pasadas las 10.00 horas. El sábado cumpliría tres años en el equipo que lidera Álvaro Dávila y no duda en confirmar que su marcha se debe a las fuertes desavenencias entre ambos.
Sánchez estuvo de baja durante dos meses por una lesión en la rodilla y pidió el alta voluntaria por mejoría que le fue concedida el miércoles porque quería dar este paso. Los motivos son “exactamente los mismos” que los de Virginia Bacallado, con una particularidad, aclara. “Con su compañera la relación fue tensa pero dio el paso cuando lo decidió” mientras que en su caso, “tuvo que aguantar mucho porque se puso en duda su baja a pesar de haber sido tratada por una mutua, el traumatólogo, y el médico de cabecera. He tenido presiones importantes pese a que he estado trabajando desde mi casa, me he reunido tres veces con el alcalde, mi teléfono estaba operativo para resolver cosas, y los técnicos y compañeros no han dejado de acudir a mí para solventar el día a día”.
Por todo ello asegura que “se va tranquila”, porque sabe que el trabajo “está bien hecho” y nadie le puede reprochar que no ha cumplido.
En su caso, es una decisión personal, no tiene nada que ver con la política. “Yo no me quedo ni trabajo donde no me quieren ni me valoran, donde se hace burla de mi lesión”, sostiene.
Dado que son fechas complicadas para el área de Fiestas, ha dejado todo organizado, “la coordinación de la cabalgata, los camellos, los transportes, los personajes que van a participar, el hilo conductor, los regalos para los niños, la contratación de los tres actores que van a encarnar a los Reyes Magos, y el maestro de ceremonia.
Sánchez lamenta la actitud que ha mantenido con ella el regidor municipal por apoyar a su compañera, “ya que todo comenzó a cambiar” cuando le quitó las competencias en Cultura, Educación, Turismo y Juventud, y le otorgó las de Hacienda, que hasta el momento eran de su responsabilidad. Una decisión de la que “nos enteramos por la prensa y mi postura fue clara desde el principio, y se lo dije: era una locura porque Virginia es una persona trabajadora, empática, y que resuelve problemas todo el tiempo”.
Cuenta que tras la renuncia de la exedil “se vió sola, sin ningún tipo de apoyo, salvo el del personal del Ayuntamiento, que son personas fantásticas, con criterio. Si me da pena irme es por todos los trabajadores”, confiesa.
Sánchez es pedagoga y ha trabajado 16 años en el Servicio Canario de Empleo como coordinadora de formación. Vuelve al paro y abierta a muchas posibilidades. “No le tengo miedo a nada, porque soy feliz trabajando donde se me valore, con un equipo de gente y no contra un equipo de gente”.
El alcalde convocó ayer mismo a un pleno extraordinario para el 3 de enero con motivo de la marcha de Olga Sánchez. La siguiente en la lista de los nacionalistas es Noemí Candelaria García, quien actualmente es personal de confianza de Dávila.
