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Canarias: más militarizada que nunca

La creciente influencia de las tropas destinadas en el Archipiélago y el anuncio de la creación de un Mando de Presencia y Vigilancia Terrestre confirman que tanto el reforzamiento en la defensa de las Islas como su papel de plataforma de la OTAN hacia África son una realidad
Tropas desfilan entre Méndez Núñez y la plaza de Weyler con motivo de la Pascua Militar, celebrada el pasado lunes. Fran Pallero

Cuando el presidente del Partido Popular (PP), Pablo Casado, propuso a primeros de año que Canarias fuera la nueva sede del Africom, no se dejaba llevar por una ocurrencia, como inicialmente pudo imaginarse en una comunidad que lleva a gala su voto negativo a la permanencia en la OTAN a través del referéndum celebrado en 1986, sino que, simplemente, su propuesta concuerda con el creciente papel militar que, desde hace años, desempeña el Archipiélago como plataforma de la Alianza Atlántica y el consiguiente reforzamiento en la defensa de las Islas. Otra cosa es que, como reconociera en su discurso de la reciente Pascua Militar el jefe del Mando de Canarias, teniente general Carlos Palacios Zaforteza, sea ahora cuando “el despliegue de nuestras unidades en todas las islas del Archipiélago va a ser más perceptible”.

Precisamente, ese día anunció Palacios Zaforteza la creación de un Mando de Presencia y Vigilancia Terrestre en Canarias, cuyos principales objetivos serán velar por la seguridad ciudadana y defender el Archipiélago de toda amenaza, entre las cuales está, como es sabido, la cercana presencia de actividad terrorista de motivación yihadista en El Sahel, una extensa franja que separa el Sahara de la sabana, donde hay zonas sin control gubernamental y en la que ya combate la OTAN a través de, sobre todo,el Ejército francés, pero donde también actúan los militares españoles.

Que Canarias sea, junto a Ceuta y Melilla y la Comunidad Valenciana, los primeros puntos donde se implanta un Mando de Presencia y Vigilancia Terrestre (anunciados en febrero de 2018 por el jefe de Estado Mayor de la Defensa) no son sino una muestra más de ese influyente papel de las Islas en la estructura militar española y, por ende, de sus aliados. En realidad, este nuevo componente de la Fuerza (conjunto de medios humanos y materiales que se agrupan y organizan con el cometido principal de prepararse para la realización de operaciones militares) no es más que un espejo que cumplirá en el Ejército de Tierra la función que llevan a cabo los Mandos de Vigilancia y Seguridad Marítima en la Armada y los de Defensa y Operaciones Aéreas en el Ejército del Aire, ya existentes.

Pero no es nuevo ese papel preponderante, dentro del Ejército español, de las fuerzas desplazadas a las Islas, por cierto, un destino deseado por cualquier oficial de alto rango con aspiraciones elevadas. Para hacerse una idea de ello, basta con recordar que, desde la última reestructuración, Canarias es cuestión aparte, como demuestra el hecho de que se distinga lo que es la llamada Fuerza Terrestre (de la que dependen el resto de brigadas desplegadas por el territorio nacional) y el Mando de Canarias. Este es descrito en el informe de situación del Ejército de Tierra fechado en 2018 como “un conjunto de unidades del Ejército de Tierra desplegadas en el archipiélago canario. Su organización se realiza por capacidades, de manera que, además de capacidades de artillería antiaérea y de combate aeroterrestre, encuadra el resto de fuerzas de presencia en una brigada [la Brigada Canarias XVI], para una mejor contribución al esfuerzo expedicionario, sin perder su finalidad de presencia”.

Esos, precisamente, son los dos ejes a los que aludía Palacios Zaforteza en su discurso del pasado lunes: su finalidad es la presencia en lo que tantos han llamado un portaaviones privilegiado junto a África, pero también su contribución a las misiones internacionales de la OTAN, entre las cuales se encuentran puntos tan cercanos como Mali y otros no tanto como el Líbano, Turquía y el mismísimo Irak.

Bajo esos parámetros, no es de extrañar que se relacione ahora a Canarias con el Africom o Comando África, cuya principal función (basta con ir a Wikipedia) es que, “en concierto con otros organismos del Gobierno de los Estados Unidos e internacionales, llevar a cabo un compromiso sostenido para la seguridad a través de programas militares, actividades militares patrocinadas y otras como las operaciones militares dirigidas a promover un ambiente estable y seguro en África en apoyo de la política exterior de los Estados Unidos”. Un dato más. La sede principal del Africom está en Stuttgart (Alemania), pero hace tiempo que se baraja la posibilidad de su traslado a la base estadounidense de Rota (Cádiz).

Cuántos son

Otro de los significativos anuncios realizados por Palacios Zaforteza es un aumento de la presencia militar en las Islas, pero no especificó si vendrán más miembros de las Fuerzas Armadas o se refería, sencillamente, a su visibilidad. Sea como fuere, según los últimos datos disponibles, el Ministerio de Defensa tiene en Canarias 8.712 efectivos entre personal militar y civil. La presencia más numerosa corresponde al Ejército de Tierra, con cerca de 5.400 efectivos, seguido del Ejército del Aire, con aproximadamente 2.000, y la Armada, con 950 efectivos. La mayoría del personal se encuentra destinado en las islas de Tenerife y Gran Canaria, sin embargo, hay unidades con base en las siete islas. A ellos habría que sumar los aproximadamente 150 miembros de la Unidad Militar de Emergencias y los cerca de 3.400 efectivos de la Guardia Civil, al fin y al cabo, un instituto armado de naturaleza militar.

En resumen, no parece probable que la sede del Africom acabe en Canarias, dado el rechazo popular que provocaría, pero que el Archipiélago desempeña un papel clave en relación con el resto de África resulta, hoy por hoy, indiscutible.

La Brigada Canarias simultaneará este año las misiones de Mali e Irak

El teniente coronel y jefe del Mando de Canarias, Carlos Palacios Zaforteza, confirmó durante su discurso por la reciente Pascua Militar que los planes para la Canarias XVI no han cambiado para este año, donde sus componentes se verán sometidos al esfuerzo implícito de simultanear dos misiones tan complejas como las desplegadas por el Ejército español en Mali y en Irak. Así, tal y como lo adelantó en su día el predecesor de Palacios, Pedro Galán, será la primera vez que esta unidad, donde se engloba a la práctica totalidad de los miembros del Ejército de Tierra desplegados en Canarias (salvo el Regimiento de Artillería Antiaérea Número 94 y el Batallón de Helicópteros de Maniobra VI), tenga que asumir dos despliegues internacionales de forma simultánea.

Dicha simultaneidad (que no deja de ser otro dato más que confirma la creciente importancia de las tropas desplegadas en las Islas respecto al conjunto del Ejército español) se producirá a partir de una fecha fijada entre mayo y la segunda mitad de 2019, y se calcula que serán un total de 630 militares los que se sumarán a ambas misiones, dando relevo al contingente desplegado en ambos países en estos momentos.

A Mali, en misión de formación de las tropas locales para la lucha contra el yihadismo, irán destinados 180 militares pertenecientes al Regimiento de Infantería Canarias 50, según adelanta elconfidencialdigital.com. El resto, unos 450 militares del Regimiento de Infantería Soria 9, serán destinados al relevo en Irak en la Operación Resolución inherente. La base de operaciones española se encuentra en la localidad de Besmayah.

El patrullero de altura Relámpago está en su tercer despliegue en la Operación Atalanta contra la piratería en el océano Índico, mientras que también hay presencia del Mando Aéreo de Canarias en el marco de la misión Sophia en Sicilia.

 

Pieza de artillería antiaérea en Fuerteventura. DA

Turquía, otro avispero donde presta servicio el Regimiento de Artillería Antiaéreo 94

Este regimiento tiene base en Las Palmas de Gran Canaria, lleva desde 2018 facilitando a parte de su personal en el operativo desplegado por el Ejército español bajo el mando de la OTAN en una unidad Patriot cerca de la ciudad de Adana, quinta más poblada de Turquía.

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