Lo que el pasado fin de semana se esperaba como el retorno de las lluvias a las Islas tras uno de los meses de diciembre más secos de los que se tiene constancia, finalmente ha devenido en la que, probablemente, sea la primera nevada del año 2019 que cae sobre el Teide.
Así lo confirmaron ayer los especialistas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a través de sus canales oficiales, que circunscriben la reaparición del manto blanco a la cumbre tinerfeña, sin que se espere que sea una nevada importante.
Sobre el resto del pronóstico del tiempo, se prevén igualmente cielos nubosos en el norte de las Islas de mayor relieve, además de en Lanzarote y Fuerteventura, así como precipitaciones débiles a moderadas, aunque más intensas en medianías del norte. Intervalos nubosos en el resto de zonas, con baja probabilidad lluvias débiles por la tarde.
En cuanto a las temperaturas, se esperan pocos cambios o en ligero descenso, y el viento soplará del norte y de forma moderada.

