“Es una irresponsabilidad, con todas las letras, del Gobierno de Canarias, que está jugando con fuego, bloqueando un complejo de emergencias que es absolutamente fundamental para la seguridad de más de 250.000 personas, si sumamos a la población residente los turistas”. Así de contundente se mostró, en declaraciones a DIARIO DE AVISOS, el director insular de Seguridad y presidente del Consorcio de Bomberos de Tenerife, Javier Rodríguez, que no oculta su indignación con el silencio, de más de año y medio, de la Dirección General de Infraestructuras Viarias del Ejecutivo regional ante la petición de cesión de suelo de una parcela junto al anillo insular y al ramal de Fonsalía para construir un parque profesional de bomberos considerado “primordial”. Las instalaciones acabarían con el apagón actual y darían cobertura al barranco de Masca (Buenavista) y a los municipios de Santiago del Teide, Guía de Isora, Adeje y Arona, donde se ha producido un boom demográfico, turístico e industrial.
Actualmente, para atender una emergencia que se produzca en cualquier localidad del suroeste tinerfeño, desde incendios a excarcelación de víctimas atrapadas en accidentes de tráfico -las dos intervenciones más frecuentes- se requieren los servicios del único parque de bomberos profesional del Sur, situado Las Chafiras (San Miguel de Abona), es decir a una considerable distancia que alcanza los 42 kilómetros, en el caso de Santiago del Teide. Eso significa que un camión de bomberos no llegaría antes de 35 minutos, tiempo que triplica el margen de respuesta considerado adecuado para responder ante una emergencia.
El parque en la comarca suroeste fue uno de los compromisos firmados en el acuerdo alcanzado en julio de 2017 que puso fin a la huelga de los bomberos de Tenerife. La localización elegida, respaldada por un informe técnico, se considera un emplazamiento idóneo, ya que permite una comunicación inmediata a través del anillo insular y el ramal de Fonsalía y, además, está situada en una atalaya natural desde donde se domina todo el territorio.
Dos eras protegidas
El Gobierno de Canarias argumenta que en esa parcela de 9.700 metros cuadrados, donde la Consejería de Obras Públicas ya ubicó la planta de tratamiento de áridos para las obras del anillo insular y de la vía que conecta con Fonsalía, existen dos eras protegidas. Ante esta situación, el Consorcio planteó a finales del año 2017 dos soluciones respaldadas por un informe favorable de la Consejería de Patrimonio Histórico del Cabildo: remover y trasladar las eras a una zona del entorno, como ya se hizo con la instalación de la planta de áridos, o una segunda opción que pasaría por compatibilizar los dos usos, ya que el complejo de emergencias ocuparía como máximo una superficie de 4.000 metros cuadrados, por lo que quedarían libres 5.700 para las dos eras protegidas.
Según explicó Javier Rodríguez, más de un año y medio después de trasladar ambas propuestas a la Dirección General de Infraestructuras Viarias del Gobierno de Canarias, el Consorcio de Bomberos sigue esperando una respuesta. Ni siquiera la reiteración de la demanda ha surtido efecto. “No estamos hablando de una cuestión menor, sino de una situación muy delicada. Por una directriz política están bloqueando un complejo de emergencias que es absolutamente determinante para la seguridad de toda una comarca que no ha parado de crecer en los últimos años. Primero, es una irresponsabilidad y, segundo, una falta de respeto institucional, porque no somos un grupo de amigos, sino el Consorcio de Bomberos de Tenerife, una administración pública que presta un servicio de emergencia, y ni siquiera se han dignado a responder. Es muy grave”, señala el director insular de emergencias, que recuerda que el parque “no es ninguna cuestión caprichosa que se nos ocurrió un día al despertarnos, es una demanda que forma parte de un acuerdo rubricado de finalización de huelga y que cuenta con la aprobación por unanimidad de varias mociones y propuestas de resolución en el Cabildo y en el Ayuntamiento de Guía de Isora”.
Por todo ello, Rodríguez insiste en su teoría de que los brazos cruzados del Gobierno responden a una “pauta política”. “Hay una directriz política para bloquear el parque de bomberos del suroeste, así de claro. Si no, no se entiende”.
El presidente del Consorcio de Bomberos de Tenerife advierte sobre algunos puntos débiles a la hora de dar respuesta a una emergencia en el suroeste de la Isla por la falta de un parque profesional próximo, y pone un ejemplo. “El caserío de Masca recibe cada año más de un millón de visitas y el barranco, que ahora está cerrado, lo bajan 100.000 excursionistas al año y ahí las incidencias son muy frecuentes. Con un parque en Guía de Isora la respuesta será “mucho más inmediata”, afirma Rodríguez.
Pedro Martín: “Es una actitud incomprensible”
Pedro Martín, alcalde de Guía de Isora, ha denunciado en múltiples ocasiones la tardanza en responder del Gobierno de Canarias. En unas recientes declaraciones a este periódico, el regidor isorano criticó la “lamentable” dejadez del Ejecutivo regional frente a esta demanda comarcal y calificó de “incomprensible” su actitud. “No solo en carreteras, también en seguridad ha demostrado no poner el mínimo interés en buscar una solución, tratándose además de un suelo residual”. Martín recuerda que las primeras reuniones entre el Gobierno, Cabildo y Ayuntamiento comenzaron a principios de 2016. Ahora confía en que un nuevo Gobierno socialista arregle el problema.

