En el Sur de la Isla hay solo dos ayuntamientos pendientes de pacto para conocer los gobiernos municipales el próximo 15 de junio: Granadilla de Abona y Güímar, donde populares, socialistas y nacionalistas, mayoritarios, han desvelado sus preferencias pero no hay nada firmado.
Ni lo habrá, al menos, por iniciativa de los populares, al confirmarse que Lope Afonso, miembro de la coordinadora de pactos tanto a nivel regional como nacional del Partido Popular, ha indicado a Luisa Castro, candidata en Güímar y a Marcos González, candidato en Granadilla de Abona, que “esperen” que no muevan ficha aún a la espera de concluir algunas negociaciones, supuestamente referidas a cabildos y Gobierno de Canarias, en que el PP quiere ser pieza fundamental entre la pugna PSOE-CC, como la que hay en Granadilla de Abona, donde los tres votos de González son decisivos para formar mayoría con unos o con otros, empatados a ocho concejales, tanto que hasta le abrían ofrecido el puesto de alcalde timesharing.
Además, a Lope Afonso tiene interés personal en el asunto, porque aspira a renovar la Alcaldía de Puerto de la Cruz, incluso hasta pactando con los socialistas – está avanzado un pacto del PSOE con ACP- y utilizará para ello la llave que tienen sus cuatro consejeros en el Cabildo, donde también aspira a gobernar, con CC o con el PSOE.
Aunque todos echan peste de los pactos en cascadas, el mercadeo no deja de estar presente en las negociaciones, como confirman esas llamadas a Güímar y Granadilla, dos municipios, por cierto, donde no es la primera vez que gobiernan socialistas y populares. Eso sí, en esta ocasión, en Güímar ese pacto se antoja irrealizable, porque el socialista Airam Puerta, no está por la labor de pactar con quien tiene denunciada en la Fiscalía por levantamiento de reparos. “Quitar la denuncia no es negociable”, comentó Puerta, quien todavía no ha recibido ninguna llamada de Luisa Castro para negociar, mientras si lo ha hecho con Gustavo Pérez (CC), con quien reconoció “hay buena sintonía”, aunque no quiso aventurarse si se firmará el pacto con los nacionalistas, sin esperar injerencias: “Una cosa es que te aconsejen, otra bien distinta es que el partido te imponga un pacto”, comentó.

